El agua que llega a sus casas: la exigencia que presentaron los vecinos de Puerto Piray
¿Qué encontraron los vecinos dentro del tanque que los llevó a exigir una certificación oficial? El agua que consumen a diario está en el centro de un reclamo urgente.
La preocupación por el agua que consumen a diario llevó a los vecinos de Puerto Piray a dar un paso formal. Usuarios de la localidad presentaron un pedido urgente a la intendenta Mirta Lezcano para que se expida una certificación oficial sobre la potabilidad del agua que se distribuye a la población.
El reclamo surge después de que se detectara la presencia de lodo, residuos y elementos extraños en el interior del Tanque San José, uno de los reservorios que abastece a la comunidad. El otro, el Tanque Cerro Las Marías, también está bajo la lupa.
Qué piden exactamente
En el documento, fechado ayer, solicitan una certificación escrita que determine de manera expresa si el agua que sale de esos tanques es potable y apta para el consumo humano. Además, exigen que ese aval esté respaldado por análisis de un laboratorio habilitado, organismo técnico competente, universidad u otra institución especializada e independiente.
No es lo único. También reclaman un informe escrito y firmado sobre la limpieza de los reservorios, con detalles como la fecha y duración de las tareas, el procedimiento realizado, el equipamiento empleado, el personal y los responsables técnicos intervinientes, las medidas de seguridad e higiene adoptadas, los productos utilizados y el procedimiento para su habilitación.
Para los vecinos, esto va más allá de un trámite: lo enmarcan como "una cuestión de salud pública, transparencia y derecho de acceso a la información", en medio de la inquietud que se instaló en la comunidad.
Las tareas de mantenimiento bajo la lupa
El malestar se profundizó luego de los trabajos de mantenimiento realizados el viernes en uno de los reservorios. Según los vecinos, esas tareas fueron "insuficientes y superficiales", ya que se limitaron a la limpieza exterior de la cubierta del tanque. El segundo reservorio, que pertenece a la red alternativa, ni siquiera fue inspeccionado por el personal a cargo.
Mientras esperan una respuesta oficial, la comunidad de Puerto Piray sigue con la duda de si el agua que llega a sus hogares es segura.