El agua subió dos metros en dos días en Apipé y tuvieron que mover a 55 personas
El río parecía comportarse como siempre en Apipé Grande hasta que en 48 horas creció dos metros y obligó a mover a 55 personas. Las letras del pueblo ya no están en su lugar y el puerto funciona en otro sitio.
La isla Apipé Grande vivió un fin de semana de emergencia. En apenas 48 horas, el río creció dos metros y el municipio de San Antonio puso en marcha un operativo que terminó con más de medio centenar de vecinos reubicados y tareas urgentes en la zona portuaria.
El intendente Gustavo Figueredo contó a Cadena de Radios cómo se organizó el dispositivo ante una crecida que calificó de extraordinaria. "Estamos hablando de dos metros en dos días. Fue un trabajo coordinado que ya estaba programado", explicó el jefe comunal.
Las tareas arrancaron el mismo fin de semana. Según detalló Figueredo, se movilizaron 55 personas, cada una hacia el lugar previsto dentro del plan de contingencia. A esas familias se suman entre seis y siete vecinos que se autoevacuaron por su cuenta, cuando vieron que el agua empezaba a ganar terreno rápido.
El puerto, en el centro del operativo
Uno de los frentes de trabajo fue la zona de embarque y desembarque. Allí se retiró la pasarela y se trasladó el puerto alternativo a la zona de la nueva Prefectura Naval Argentina. "En la zona de embarque y desembarque se sacó la pasarela y el puerto alternativo está en la zona de la nueva Prefectura Naval Argentina", precisó el intendente.
También se aseguraron los pontones para que las condiciones de embarque y desembarque no se deterioraran con el avance del agua.
Otro gesto preventivo tuvo que ver con las letras identificatorias de Apipé: ya fueron retiradas, después de que en inundaciones anteriores el agua se las llevara.
Sin riesgo sanitario, pero con monitoreo permanente
Figueredo aclaró que por ahora no hay personas en riesgo de salud. Esa fue una de las razones por las que se decidió reubicar a los vecinos y mantener un seguimiento sanitario para quienes recibieron alojamiento del municipio.
La urgencia marca el ritmo de cada tarea. "Tenemos que hacer todo rápido porque, con la apertura de compuertas, el agua sube de manera extraordinaria", advirtió el jefe comunal.
El municipio sigue de cerca la evolución del río y acompaña a las familias reubicadas, junto a los equipos que intervienen en el operativo.