El agua ya golpeaba puertas en Misiones: el punto que nadie miraba y quedó bajo alerta
Rutas cortadas, arroyos desbordados y familias a un paso de perderlo todo en una sola noche. El punto de Misiones que volvió a quedar bajo alerta y por qué los especialistas ya lo habían advertido.
La lluvia que empezó el sábado por la tarde y siguió hasta la madrugada del domingo hizo reaccionar a los arroyos de Misiones en cuestión de horas. El resultado: crecidas, rutas cortadas, agua avanzando sobre viviendas y operativos simultáneos de policías, bomberos y municipios en distintos puntos de la provincia.
El episodio no llegó de sorpresa. El viernes, el Servicio Meteorológico Nacional había elevado a naranja la alerta para el centro y sur de Misiones durante el sábado, con lluvias abundantes en cortos períodos, actividad eléctrica y ráfagas intensas. Para Posadas, la OPAD estimaba acumulados de entre 30 y 55 milímetros en los momentos de mayor intensidad.
Garupá: el agua llegó al patio y frenó justo a tiempo
Una de las primeras intervenciones se registró alrededor de las 18 en el barrio Ñu Porá de Garupá, en la zona de Los Teales y Jazmín. El desnivel de la calzada hacía que un volumen importante de agua bajara directo hacia varias propiedades.
El agua ya había alcanzado los patios y avanzaba hacia las casas, aunque todavía no había entrado a los interiores cuando llegaron los equipos de emergencia. Bomberos de la Policía comenzaron a trabajar a pala para encauzar el escurrimiento y, más tarde, se sumó una retroexcavadora municipal con la que lograron desobstruir y canalizar el sector.
Cerca de las 20, el drenaje se había normalizado. No hizo falta evacuar familias y no se registraron lesionados ni daños dentro de las viviendas.
El Tabay desbordó y la ruta 7 quedó cortada
La noche y la madrugada complicaron el panorama en otros puntos. En Jardín América, la crecida del arroyo Tabay obligó a interrumpir el tránsito sobre la ruta provincial 7. A las 7.30 de este domingo, el corte continuaba por el desborde del curso de agua.
En la misma localidad, los equipos asistieron a una mujer y a su hija en el barrio Prosol, con intervención posterior de Acción Social y Defensa Civil.
En Ruiz de Montoya, la crecida del Cuña Pirú llevó a disponer preventivamente el corte sobre el puente conocido como "La Pasarela", en la Ruta Provincial 223. El tránsito pudo restablecerse después, cuando el nivel empezó a bajar. Algo similar ocurrió en Capioví, donde la Costanera fue cerrada temporalmente por el crecimiento del arroyo y volvió a habilitarse alrededor de las 6.30.
Moconá, otra vez condicionado por el agua
En El Soberbio, las precipitaciones volvieron a impactar sobre uno de los sectores más sensibles ante las crecidas: el acceso al Parque Provincial Moconá. Esta mañana, cerca de las 9, se constató que el acceso permanecía cerrado debido a la crecida del arroyo Yabotí, y la restricción seguirá mientras persistan las condiciones que impiden circular con seguridad.
El cierre reaviva un antecedente cercano: el 12 de septiembre, El Soberbio había suspendido el paso hacia Porto Soberbo cuando el río Uruguay alcanzó los ocho metros y seguía subiendo.
Salto Encantado y Posadas, los otros frentes
En Salto Encantado, policías y bomberos debieron intervenir cuando el agua comenzó a ingresar a una vivienda del barrio Municipal. Los efectivos excavaron cunetas alrededor del inmueble para facilitar el drenaje y desviar el caudal.
En Posadas, en tanto, el problema fue otro: bomberos trabajaron en la intersección de Ayacucho y Tucumán, donde retiraron un árbol que había caído sobre la vereda. Hasta el momento, ninguna de las intervenciones dejó personas lesionadas, mientras continúan los recorridos y monitoreos en los puntos más sensibles.

Una provincia que ya venía bajo presión
El temporal encuentra a Misiones después de varias semanas con cursos de agua elevados e inestabilidad frecuente. Ocho días atrás, el río Uruguay había iniciado otra fuerte crecida, mientras que el Iguazú llegó a superar los 10.000 metros cúbicos por segundo, en una seguidilla de pulsos hídricos separados por pocos días.
Dos días antes del temporal, Favio Cabello, jefe de Meteorología y Prevención de Riesgos Naturales de Posadas, había advertido en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que durante la primavera y el verano podrían repetirse temporales con mayor frecuencia y registrarse períodos con precipitaciones de hasta el doble de los valores habituales.
El especialista vinculó esa tendencia con la consolidación de El Niño, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional confirmó para el trimestre septiembre-octubre-noviembre una probabilidad del 100% de continuidad de la fase cálida del ENOS, con intensidad proyectada entre fuerte y muy fuerte.
La provincia, además, ya había llegado a septiembre con abundante agua acumulada: agosto cerró en Posadas con 158,7 milímetros de lluvia, un 82% por encima del promedio histórico, según registros de la OPAD publicados por este Diario.

Lo ocurrido en las últimas horas muestra uno de los riesgos que se vienen señalando: no hace falta una gran inundación regional para generar complicaciones. Una lluvia intensa en pocas horas alcanza para hacer reaccionar a los arroyos, comprometer caminos, accesos y viviendas y obligar a desplegar operativos simultáneos en distintos municipios.