El aire que respiraron los neuquinos en agosto: los picos de contaminación que encendieron las alarmas
Agosto dejó seis picos de contaminación en Neuquén, con niveles de partículas que se dispararon hasta 520 µg/m³. Lo que reveló el monitoreo y por qué el viento y la humedad jugaron en contra...
Un monitoreo en tiempo real detectó seis episodios de contaminación del aire en Neuquén durante agosto, un mes con condiciones climáticas atípicas que favorecieron la acumulación de material particulado y monóxido de carbono. Los registros, que surgen del trabajo conjunto entre Clean Air Data y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), revelan picos que superaron ampliamente los niveles habituales.
Según informaron desde el Laboratorio de Climatología y Calidad del Aire de la Facultad de Humanidades de la UNCo, se registraron tres episodios de elevada concentración de partículas. El más severo ocurrió entre el 15 y el 17 de agosto, cuando el PM10 alcanzó un máximo de 520 µg/m³. También se elevaron de manera marcada las concentraciones de PM2.5 y PM1, dos indicadores que miden partículas más finas, capaces de penetrar en el sistema respiratorio.
Además de las partículas, el laboratorio midió gases de combustión. Durante la mayor parte del mes, los niveles de NO, CO y NO se mantuvieron bajos, con promedios de 0,02 ppm, 0,19 ppm y 0,01 ppm respectivamente. Pero el monóxido de carbono (CO) presentó tres picos puntuales: los días 16, 18 y, con mayor intensidad, el 19 y 20 de agosto, cuando se registró un máximo de 2,3 ppm.
“Los registros permiten observar cómo las condiciones meteorológicas y las características propias de la ciudad pueden favorecer, en determinados momentos, la acumulación de contaminantes en el aire”, explicaron los responsables del estudio.
¿Por qué aumentó la contaminación?
El contexto de agosto fue particular: una marcada amplitud térmica y jornadas con humedad superior al 90% crearon las condiciones para que los contaminantes se concentraran en las capas bajas de la atmósfera. La estabilidad atmosférica y el escaso movimiento del aire impidieron la dispersión normal de las emisiones.
“Estas variaciones resultan relevantes para interpretar el comportamiento del material particulado, ya que determinadas situaciones de estabilidad atmosférica, alta humedad y escaso movimiento del aire modifican su dispersión y favorecen su acumulación en superficie”, detallaron.
El reporte meteorológico mostró una temperatura media de 10,1 grados, con mínimas de entre 0 y 2 °C en la primera decena del mes y máximas de 20 a 22 °C hacia fines de agosto. La humedad relativa promedió 58,9%, con valores superiores al 90% los días 6, 7 y 16, asociados a precipitaciones, y registros inferiores al 20-25% los días 20 y 26-27.
El viento también jugó un papel clave: en algunos momentos, su intensidad resuspendió partículas depositadas en la superficie, lo que volvió a elevar las concentraciones.
Por qué importa este monitoreo
“Los datos de agosto muestran que la calidad del aire no es constante: puede cambiar significativamente en cuestión de horas según la combinación de emisiones y condiciones meteorológicas”, señalaron los autores.
“En una ciudad como Neuquén, conocer estos cambios resulta especialmente importante. La generación de información local, en tiempo real y a partir de tecnología desarrollada en la región permite identificar episodios de contaminación, estudiar sus posibles causas y construir evidencia para la toma de decisiones”, agregaron.
El trabajo conjunto entre Clean Air Data y la UNCo busca aportar datos útiles para la comunidad, las empresas y los organismos públicos, con el objetivo de comprender el problema y actuar en consecuencia.