El alarmante hábito que condena a la fauna silvestre en Salta: “Ecológicamente está muerto”
¿Sabías que tener un animal silvestre como mascota puede ser peor que la muerte para él? Un especialista salteño explica por qué y qué hacer si te encontrás con uno.
El mascotismo de animales silvestres se convirtió en un dolor de cabeza para los especialistas salteños. La Estación de Fauna Autóctona lanzó una advertencia contundente y pidió a la población que deje de capturar ejemplares para tenerlos en casa.
Cristian Baravalle, integrante del organismo, reveló que siguen rescatando especies que vivieron en cautiverio de manera ilegal. “Desgraciadamente hay personas que creen que pueden domesticar animales silvestres porque les parecen bonitos, pero estos nunca dejan de ser salvajes y siempre reaccionan para defenderse”, señaló en FM Aries.
¿Qué especies fueron decomisadas?
A lo largo de los años, los equipos de la Estación secuestraron pumas, monos, boas, reptiles y tortugas que eran mantenidos como mascotas. Según Baravalle, la mayoría son capturados cuando son pequeños, lo que genera una falsa sensación de que pueden convivir con las personas.
Un caso reciente encendió las alarmas: el hallazgo de dos yacarés en la zona de Tres Palmeras, muy lejos de su hábitat natural. Este hecho refuerza la sospecha de que fueron criados en un hogar antes de ser abandonados a su suerte.
El peligro de criar un animal salvaje
“Cuando nacen miden apenas entre 10 y 15 centímetros y parecen inofensivos, pero pueden alcanzar entre tres y cuatro metros de largo y nunca dejan de crecer. Muchas veces la gente los lleva a su casa sin medir las consecuencias y luego no sabe qué hacer con ellos”, explicó el especialista.
Pero el problema no termina ahí. Baravalle remarcó que el daño también afecta al ecosistema: “Desde el punto de vista ecológico, cuando un ejemplar es retirado de la naturaleza está muerto, porque deja de cumplir la función que tiene dentro de su ambiente y es separado de su población”.
¿Qué hacer si encontrás un animal silvestre?
Frente a esta situación, el especialista fue claro: no hay que manipular ni trasladar a estos animales. “Hoy todos tenemos un celular. Lo que proponemos es hacer una 'cacería fotográfica': sacar una foto y dejar al animal donde está. No hay que tocarlo ni llevarlo a otro lugar”, afirmó.