El alarmazo que desafió a la tormenta: así se vivió la protesta contra la inseguridad
A pesar de la tormenta, los vecinos salieron a las calles con alarmas y cacerolas. ¿Qué reclaman y qué pasará si no hay respuestas?
La lluvia no fue excusa. Pasadas las 21, mientras el temporal azotaba La Plata, cientos de vecinos salieron a sus puertas y ventanas para hacer sonar alarmas, bocinas y cacerolas en un reclamo que recorrió la ciudad y sus alrededores.
La convocatoria, organizada por asambleas vecinales, proponía que cada frentista participara desde su casa, con un apagón previo. La consigna: exigir más prevención y respuestas ante una inseguridad que ya no es un caso aislado sino una constante.
En Ringuelet, la zona de 510 entre 5 y 6 fue testigo de cómo "todas las cuadras hicieron sonar sus alarmas", según relataron los propios vecinos. Mientras tanto, en Los Hornos, uno de los barrios más golpeados, las luces se apagaron y los mensajes de aliento circularon: "Todos con las luces apagadas en Los Hornos. Unión, fuerzas y un gran abrazo a todos".
La protesta se replicó en Tolosa, Villa Elvira, Altos de San Lorenzo, San Carlos, City Bell, Berisso y Ensenada. En cada rincón, la misma preocupación por el avance del delito.
Una seguidilla que mete miedo
El malestar no es improvisado. En las últimas semanas, los robos bajo la modalidad motochorro, las entraderas y los ataques a comerciantes se multiplicaron. En Los Hornos, los vecinos vienen pidiendo más presencia policial y controles preventivos. Un hecho reciente volvió a encender la alarma: delincuentes ingresaron a un comercio y golpearon a un hombre durante un asalto.
El robo de motos también preocupa, especialmente a los trabajadores que dependen de ese vehículo para trabajar. Y en El Mondongo, los habitantes alertan por entraderas, robos a jubilados y narcomenudeo cerca de la llamada Zona Roja.
"Todos los barrios estamos iguales", fue uno de los mensajes que circuló. Otro vecino recordó que El Mondongo "es muy castigado por la delincuencia" y pidió que la manifestación sirviera para visibilizar un problema común.
La jornada cerró con un compromiso: seguir unidos y evaluar nuevas acciones si no llegan respuestas concretas.