El albañil de confianza y su cómplice, imputados por el crimen del arquitecto Bassi
Si vivís en Paraná, esto te toca de cerca: el albañil que hacía arreglos en la casa de la víctima y su cómplice están detenidos, pero la causa recién empieza. ¿Qué encontraron en el departamento que los delató?
El fiscal Juan Manuel Pereyra imputó este viernes a Carlos Gastón Aguilar (48) y a Claudio Ramón Inofre (52) por el homicidio del arquitecto Rodolfo Augusto Bassi (61), cuyo cuerpo apareció el miércoles en un departamento del barrio Paraná XIV. Ambos quedaron detenidos con prisión preventiva por 45 días en la Unidad Penal N° 1 de Paraná.
La audiencia se realizó ante el juez de Garantías Jorge Sueldo, y tanto Aguilar —el albañil que hacía trabajos para la víctima— como Inofre, alias “Toco”, se abstuvieron de declarar. La medida fue pedida por el fiscal para evitar que entorpezcan la investigación, por ejemplo amedrentando a testigos que viven en la zona, o que se fuguen como intentó hacer uno de ellos.
La secuencia que destapó el crimen
Todo empezó a desmoronarse el martes a la tarde. Bassi estaba en uno de sus departamentos, en Churruarín y Blas Parera, haciendo refacciones para alquilarlo. Hablaba por WhatsApp con su pareja, pero después de las 16 dejó de responder.
A la medianoche, preocupados, los familiares fueron a la Comisaría 12°. Como el departamento estaba cerrado, volvieron de madrugada con un cerrajero y entraron a la casa de Bassi en calle Dupuy. Al notar que faltaban el hombre y su moto, radicaron una exposición en la Comisaría Cuarta. Para ese entonces, los mensajes ya no llegaban al teléfono de la víctima.
La búsqueda volvió al departamento en obra. Con ayuda de una vecina, un policía accedió por el balcón trasero y encontró el cuerpo de Bassi en el suelo, con mucha sangre. La violencia del escenario hizo intervenir al fiscal Pereyra, que convocó a Homicidios, Policía Científica y al Cuerpo Médico Forense. El forense constató un fuerte golpe en la cabeza y se secuestró una maza, que en principio sería el arma usada.
La fuga frustrada
La investigación, a cargo de Miguel Della Valle, jefe de la División Homicidios, apuntó rápido a Aguilar e Inofre. Según testigos, Aguilar hacía tareas de mantenimiento en las propiedades de Bassi, que a veces le prestaba un lugar para dormir. El fiscal cree que usó ese acceso y el conocimiento de las rutinas de la víctima para armar el ataque.
Inofre, en tanto, intentó escapar: después del crimen tomó un colectivo de larga distancia en la Terminal de Paraná con destino a Misiones. Pero la policía entrerriana detectó el movimiento y avisó a la de Federal. Los efectivos frenaron el micro sobre la Ruta Nacional 127, lo escoltaron hasta la Terminal de Federal y ahí lo bajaron.