El amigo, el asado y el grito que lo delató: piden 19 años para el acusado de matar a un vecino de Río Gallegos
Parecía una noche tranquila entre amigos, hasta que un grito desde la casa de la expareja lo cambió todo. La frase que Muñoz soltó antes de que la Policía lo atrapara en un local gastronómico es la clave que el jurado acaba de escuchar.
El juicio oral contra Fernando Muñoz por el crimen de Óscar Lancucheo, un empleado del Hospital Regional de Río Gallegos, arrancó este 15 de octubre de 2026 en los tribunales de la capital santacruceña. La Fiscalía de Cámara pidió una pena de 19 años de prisión por el homicidio criminis causae que sacudió a la comunidad.
Quiénes son los protagonistas del juicio
El tribunal está presidido por el juez Carlos Arenillas, acompañado por los vocales Eduardo López y Florencia Moreira. La acusación está en manos de la fiscal María Verónica Zuvic, mientras que la defensa pública la ejerce el abogado Emin Charif Sat. Todos ellos tendrán la responsabilidad de analizar las pruebas y definir si la condena para Muñoz es de 19 años o menos.
La noche que terminó en tragedia
Lancucheo y Muñoz eran amigos. La noche del crimen habían compartido bebidas alcohólicas en la casa de la víctima, ubicada en la calle Jofré de Loaiza al 700. En un momento, una discusión insólita escaló y terminó con el ataque. Según la acusación, Muñoz tomó un arma blanca y le provocó varias heridas en el cuello y el torso.
Tras el ataque, Muñoz se fue hasta la casa de su expareja. Llegó alterado y le confesó: “Gorda, me mandé una cagada”. Le dijo que había matado a su amigo, que pensaba quitarse la vida y que se iría hacia la costanera. La mujer, lejos de quedarse de brazos cruzados, llamó a la Policía.
El operativo y la detención
El aviso desató dos operativos simultáneos. Un grupo de efectivos fue hasta la vivienda de Lancucheo, donde encontraron su cuerpo en el suelo de la habitación del fondo. Personal de Criminalística preservó la escena y realizó las primeras pericias. Mientras tanto, otro grupo peinó la zona costera en busca de Muñoz, siguiendo la información que había aportado su expareja.
La búsqueda terminó en las inmediaciones de Almirante Brown, donde Muñoz fue localizado en un local gastronómico. No opuso resistencia y fue aprehendido en el lugar.
Quién era Óscar Lancucheo
La víctima tenía 35 años y trabajaba en el sector de maestranza del Hospital Regional de Río Gallegos. Sus allegados lo recordaron como “un hombre integrado a la comunidad y querido por sus compañeros de labor”. Vecino estimado, su muerte conmocionó a la ciudad.
Desde la detención de Muñoz, la causa avanzó con pericias y recolección de pruebas. Ahora, el tribunal deberá resolver si el pedido de 19 años se sostiene o si la pena es menor.