El análisis crudo de la inflación: ¿Por qué el 2,9% es solo la punta del iceberg?
Un reconocido economista desmenuza por qué la inflación se resiste a bajar. Entre aumentos de tarifas, presión sobre el dólar y un clima social dividido, revela los mecanismos ocultos que complican el bolsillo de todos.
El periodista económico Osvaldo Granados encendió las alarmas al analizar el último índice de precios. En su columna de Radio Panorama, advirtió que la combinación de aumentos en servicios básicos, combustibles y alimentos crea una tormenta perfecta que frena cualquier desaceleración real.
El dato oficial del 2,9% para el último mes, lejos de ser una buena noticia, esconde una dinámica compleja. Granados fue contundente: “Hace rato que vengo señalando que en Buenos Aires el transporte, la luz y el gas estaban muy subsidiados. Ahora se paga cerca del 75% de la tarifa y si todos los meses se aumenta todo, además del combustible y la carne, es imposible que baje ese número”.
La presión del dólar y las exigencias externas
El análisis no se detuvo en los precios internos. Granados profundizó en las presiones monetarias que complican el panorama. Explicó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le exige al Banco Central (BCRA) la compra de dólares para acumular reservas.
Esta política, según el periodista, genera un efecto colateral peligroso. “En poco tiempo se compraron millones de dólares y para hacerlo se está emitiendo dinero, que termina en el sector financiero y puede ir al dólar”, sostuvo. Este mecanismo añade más presión inflacionaria a la ya existente.
La banda cambiaria: un techo que se mueve
Otro factor de incertidumbre señalado es el funcionamiento del esquema de bandas para el dólar. Granados detalló su mecánica y las expectativas que genera. “La banda superior del dólar sube junto con la inflación. Hoy el techo ronda los 1.700 pesos y el piso cerca de 877. El dólar está alrededor de 1.400, pero ese techo genera expectativas”.
Recordó que el Gobierno había anticipado que el valor de la divisa se ajustaría según la inflación, un proceso que, según sus palabras, ya está ocurriendo en la práctica, manteniendo la tensión en el mercado cambiario.
Inversiones y clima social: entre la esperanza y la realidad
El columnista también se refirió a la iniciativa “Argentina Week”, un evento inédito en el país para atraer inversiones, inspirado en modelos brasileños impulsados por el sector privado. Aunque reconoció el potencial, fue cauteloso: “Argentina tiene muchas posibilidades, pero todavía hay dudas porque el riesgo país sigue siendo alto”.
Finalmente, Granados abordó el estado de ánimo social. Citó datos que reflejan una dualidad marcada. “Me dijeron que un 49% de la gente la está pasando mal, pero el 47% cree que en un año va a estar mejor. No se puede perder la confianza, porque eso es lo que está moviendo el amperímetro”, concluyó, destacando la frágil esperanza que, por ahora, sostiene el consumo y la actividad.