El animal que sostiene los ecosistemas de Neuquén y está en peligro silencioso
El guanaco, símbolo de la Patagonia, está en peligro. Su población cayó de 50 millones a 600 mil ejemplares. ¿Qué está pasando en Neuquén y qué se hace para salvarlo?
El guanaco, ese animal que muchos ven desde la ruta sin saber su importancia, es una pieza clave para el equilibrio de los ecosistemas patagónicos. Pero su futuro en Neuquén pende de un hilo: figura como vulnerable y su población se desplomó de manera alarmante.
Un gigante de la estepa que pocos conocen
El guanaco (Lama guanicoe) puede medir hasta 1,20 metros a la cruz y pesar unos 140 kilos. Su pelaje amarronado, sus orejas grandes y su cola corta lo hacen inconfundible. Pero lo que más sorprende es su velocidad: alcanza los 59 kilómetros por hora.
Su alimentación esconde un secreto vital: al cortar los pastos con sus fuertes dientes, deja las raíces intactas, lo que favorece el rebrote de la vegetación. Así, sin querer, el guanaco se convierte en un jardinero natural de la estepa, ayudando a capturar carbono y a frenar el cambio climático.
La alarmante caída de su población
No siempre fue así. Antes de la llegada de los españoles, había unos 50 millones de guanacos en América. Hoy apenas quedan 600.000, y el 95% vive en Argentina. En Neuquén, la especie está protegida por la Resolución 0887/21, pero ya desapareció de amplias zonas del oeste y centro provincial.
¿Qué pasó? La competencia con el ganado ovino y caprino, la apertura de caminos y la caza furtiva son sus principales amenazas. Las picadas productivas abren rutas que facilitan la caza ilegal.
Corredores para salvar al guanaco
Para evitar su extinción, Neuquén impulsa el Corredor del Guanaco La Payunia-Auca Mahuida, un proyecto que busca conectar los territorios que la especie usa para vivir. La idea es que los animales puedan desplazarse sin barreras y mantener sus ciclos naturales.
Conservar al guanaco no es solo proteger a un animal: es cuidar pastizales, estepas y todo un ecosistema que depende de él.
Un animal con historia y cultura
El guanaco no es solo ecología. Es parte de la identidad patagónica, de los relatos y saberes de los pueblos originarios. Su comportamiento también es fascinante: los machos forman grupos familiares, los jóvenes se agrupan en “solteros” y marcan su territorio con montones de estiércol llamados “bosteadores”.
Además, es el alimento principal de dos grandes carnívoros de la región: el puma y el zorro colorado. Sin guanacos, toda la cadena alimentaria se desmorona.
El Día Internacional del Guanaco, que se conmemora cada 23 de agosto desde 2024, nos invita a mirar a este animal con otros ojos. No es un simple paisaje: es un guardián de la biodiversidad y un patrimonio que debemos cuidar para las próximas generaciones.