El anuncio que hizo Pami para calmar el ruidazo de los jubilados y por qué no alcanza
La dirección del Pami local prometió entre 10 y 15 enfermeras para calmar el reclamo. Los propios trabajadores que se plantaron frente al Policlínico II salieron a decir por qué ese anuncio no alcanza para frenar el vaciamiento.
La intersindical de gremios y jubilados se plantó este martes frente al Policlínico Pami II de Rosario con un ruidazo. La protesta apuntó a lo que consideran un vaciamiento de la obra social: menos personal, consultorios vacíos, prestaciones recortadas y derivaciones crecientes al sector privado.
"Cada vez hay menos servicios propios para los jubilados", disparó en LT8 Roberto Utrera, secretario adjunto de ATE en Pami Rosario. Su diagnóstico fue directo: los consultorios no tienen médicos y los afiliados terminan derivados a efectores privados, donde —según planteó— la atención no es la misma.
"El personal de planta cada vez es menos. Ahora ingresan trabajadores precarizados que le pagan por hora", arremetió Utrera.
Los gremios revelaron que la dirección local del Pami, a cargo de Guido Orlandi, prometió el ingreso de "entre 10 y 15 enfermeras". Sin embargo, los trabajadores advirtieron que esa medida solo servirá para "paliar la situación".
Turnos que no encuentran médico
La falta de profesionales con especialidades es otro de los frentes que enfrentan los afiliados. "Van a sacar turno y no tienen médicos con especialidades. Están aplicando retiros voluntarios y los médicos agarran porque no tienen aumento", aportó Utrera.
Mientras la protesta se desarrollaba en Olivé al 1100, Melina Gutiérrez, secretaria general de la junta interna de ATE Rosario, remarcó en LT8 que sin el ingreso de enfermeras quedan 30 camas de internación sin ser atendidas.
Oscar Ullua, secretario general adjunto de la Unión de Trabajadores del Instituto (UTI), fue más allá y calificó el vaciamiento de recurso humano como "una estrategia para no dar una buena prestación y generar malestar al jubilado". Para Ullua, el problema mayor en el Policlínico Pami II es la crisis para cubrir las guardias de coronaria y de urgencias "por los bajos honorarios que cobran los profesionales".
Jubilados que van y vienen
Ullua señaló que UTI y el resto de los gremios corroboraron, denunciaron y recuperaron capitas que habían sido derivadas, una situación que —dijo— se repite en efectores de todo el país.
"Las recuperamos y es complicado porque pasa a ser un manoseo hacia los jubilados", reclamó Ullua y agregó: "El afiliado va a los policlínicos de Pami y se encuentran que no lo pudieron atender porque la cápita la tiene registrada en un efector privado".
El dirigente añadió que la derivación de pacientes a efectores privados "tiene una tendencia a determinados efectores" que dicen tener más capacidad para recibir a los jubilados, como el Hospital Italiano y el Sanatorio Rosendo García.