El apagón en La Plata: miles de vecinos sin luz y una angustiante espera que no termina
Un corte de luz masivo en La Plata dejó a 22 mil usuarios sin servicio durante horas. Alimentos, medicación y seguridad: el drama de los vecinos. ¿Cuándo volverá la electricidad?
La Plata vivió una jornada de caos y desesperación: un corte de energía que se extendió durante casi todo el día dejó a miles de hogares a oscuras, sin respuestas y con la angustia de no saber cuándo volvería el suministro. Mientras los reclamos se acumulaban, los vecinos buscaban desesperadamente proteger sus alimentos, su medicación y, en algunos casos, su seguridad.
22 mil usuarios sin luz y una espera interminable
El apagón, que afectó a distintos sectores de la Ciudad, obligó a modificar rutinas y a tomar decisiones de emergencia. Pasado el mediodía, alrededor de 22 mil usuarios seguían sin servicio, y la incertidumbre sobre la reconexión se volvía cada vez más insoportable. Muchos, como Gisella, una empleada pública de 14 entre 37 y 38, intentaron hacer reclamos pero se encontraron con un sistema que no funcionaba.
“Me preocupa mucho la comida que tengo guardada en el freezer”, confesó Gisella, quien por un accidente tiene dificultades para movilizarse y depende de alimentos congelados. “Desenchufé todo menos la heladera y el aire. Tengo muchas cosas freezadas porque, por mi situación, no me puedo mover mucho”, explicó. Pero con el correr de las horas, el problema se volvió logístico: “Mañana tengo que trabajar, no sé si dejarme las cosas preparadas ahora, si mañana voy a tener luz o no”.
La frustración fue en aumento cuando intentó reportar el corte: “Me saltaba que mi número de usuario no era correcto, pero sí estaba bien”, relató. Una queja que se repitió en distintos barrios, donde la falta de información agravó la desesperación.
“La insulina no puede perder la cadena de frío”
En Tolosa, Fernanda y su pareja, que viven en 118 y 527, tuvieron que recurrir a la ayuda de conocidos para conservar su medicación. “Lo que más nos preocupa es la medicación. La insulina no puede perder frío, nos estamos yendo a llevar eso más que nada, pero ya que estamos aprovechamos y llevamos también la comida que teníamos en la heladera”, contó la joven, reflejando el drama de muchos pacientes que dependen de la cadena de frío.
La situación económica también golpeó fuerte. Gisella no dudó en mostrar su preocupación por las facturas: “A mí la boleta de luz me vino por lo menos el doble. Hay gente que le vino el triple”. Un golpe al bolsillo en un contexto ya complicado.
Miedo a la inseguridad en plena oscuridad
En la zona de 118 entre 527 y 528, el corte encendió otra alarma: la inseguridad. Fabiana y Valentina, madre e hija dueñas de un emprendimiento gastronómico, no pudieron trabajar y perdieron toda la producción del día. Pero lo que más las atormentaba era la noche: “Lo que más nos preocupa es cuando quede todo oscuro. No nos andan las cámaras, la alarma, nada”, dijeron, recordando que ya fueron víctimas de un robo violento.
Alejandra, vecina de la misma cuadra, tampoco encontraba consuelo: sin luz y sin agua, porque el bombeador no funcionaba, su familia pasó el feriado sin ninguno de los dos suministros. Y no tenía a dónde llevar la comida: sus familiares cercanos también estaban a oscuras.
María y Pedro, del Barrio Hipódromo, optaron por trasladar parte de sus pertenencias a la casa de su hijo para evitar pérdidas mayores.
Comercios al borde del abismo
Los comerciantes sufrieron pérdidas concretas. Los dueños de una pollajería de Barrio Hipódromo, viendo que el problema no se solucionaba, tomaron una decisión drástica: comprar un grupo electrógeno para mantener la mercadería en condiciones. El costo: 1.200.000 pesos, un gasto extraordinario que se sumó a una jornada en la que muchos negocios no pudieron abrir o trabajar con normalidad.
La Ciudad de La Plata sigue preguntándose cómo se llegó a esta situación y, sobre todo, cuándo se tomarán medidas para que un apagón no vuelva a paralizar la vida de miles de personas.