El apodo que sonaba en Rosario: la captura del presunto sicario que intentó escapar con el DNI de su hermano
Una simple discusión de pareja alertó a los vecinos y terminó por desencadenar un operativo policial. Lo que encontraron los agentes al llegar y la desesperada maniobra del joven para no ser identificado cambió todo. Esta es la historia tras el apodo que resonaba en el bajo mundo rosarino.
Una discusión doméstica terminó por delatar a un joven de 21 años buscado por la justicia en Santa Fe. La policía detuvo a Lautaro “Wifi” Brest, señalado como miembro de la banda “Los Menores” y presunto sicario de una organización narco, luego de que vecinos alertaran al 911 por un fuerte altercado en el complejo de Rouillón y Seguí.
Al llegar al lugar, el personal del Comando Radioeléctrico se encontró con un intento desesperado por evadir la ley. Brest intentó fugarse y, en un movimiento audaz, presentó el documento de identidad de su hermano menor para evitar ser reconocido. Sin embargo, los agentes lograron identificarlo y reducirlo.
En el mismo operativo, los efectivos también demoraron a la pareja del joven, quien habría intentado impedir el arresto. Como parte del procedimiento, se secuestraron cuatro teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes para rastrear comunicaciones y posibles vínculos delictivos.
¿Qué pesaba sobre “Wifi”?
Según confirmaron fuentes oficiales, sobre Lautaro Brest existían pedidos de captura vigentes por delitos graves. Las causas que lo buscaban incluían homicidio y microtráfico de drogas, pintando el perfil de un individuo profundamente involucrado en el crimen organizado de Rosario.
Su nombre no es nuevo en los informes policiales. Desde hace tiempo, “Wifi” circula en el entramado criminal local, siendo vinculado de manera directa con la organización “Los Menores”. Esta banda se disputa, junto a remanentes de “Los Monos”, el control del narcotráfico y la venta de droga en la ciudad.
Una vida marcada por la violencia
La historia personal de Brest está teñida de episodios violentos. En abril de 2023, cuando apenas tenía 17 años, sobrevivió a un ataque a tiros en el playón de Seguí y Espinillo, un hecho que lo dejó en grave estado de salud.
La tragedia también tocó a su familia de manera directa. En mayo de 2025, su padre, el taxista Nicolás Brest, falleció en el hospital luego de permanecer 40 días internado a causa de un ataque a balazos. Los investigadores manejan la hipótesis de que el hombre habría pagado con su vida los problemas delictivos de su hijo.
Entre las causas específicas que enfrenta el ahora detenido se encuentra el homicidio de Maximiliano Nahuel Gómez Cáceres. La víctima fue asesinada en una emboscada ocurrida en octubre del año pasado, en un patio abierto situado entre los monoblocks de Juan XXIII al 5700.
La guerra narco y las amenazas en mantas
El contexto de la captura se enmarca en una escalada de tensiones entre bandas rivales en Rosario. En las últimas semanas, “Los Menores” habrían sido objeto de amenazas directas.
Una muestra clara de esta disputa ocurrió el jueves, cuando una “narcomanta” apareció colgada en un puente peatonal de Circunvalación y Uriburu. El cartel, que escrachaba públicamente a varios integrantes de la organización, contenía un mensaje contundente.
En la pancarta, acusaban al prófugo Matías Gazzani –sindicado como jefe– y al narco Mauricio Ayala de utilizar como sicarios a Brest y a otro joven llamado Miqueas Maldonado. La frase que elegieron fue una advertencia: “Con las criaturas no, manga de giles”.
Los voceros oficiales vinculan a Lautaro “Wifi” Brest no solo con este homicidio, sino también con otros hechos recientes de violencia y con el control del narcomenudeo en la zona oeste de la ciudad. Su detención representa un golpe a una de las facciones que buscan dominar el negocio ilegal en las calles de Santa Fe.