El árbol que desafió al tiempo: encuentran restos del pehuén que convivió con los dinosaurios en Neuquén
¿Sabías que el pehuén ya habitaba Neuquén hace 110 millones de años? Un equipo científico descubrió fósiles de araucarias en El Sauce, y esto es solo el comienzo. Conocé los detalles del hallazgo que redefine la historia de la Patagonia.
En el corazón de la estepa neuquina, un descubrimiento paleontológico está reescribiendo la historia de la Patagonia. Científicos del Conicet y universidades nacionales confirmaron que los fósiles hallados en el Parque Provincial Paleontológico “Bosque Petrificado de El Sauce” pertenecen a la familia de las araucariáceas, los antepasados directos del icónico pehuén. Esta revelación no solo aporta datos inéditos sobre el Cretácico Inferior, sino que posiciona a la región como un punto clave para entender la evolución de la flora sudamericana.
El estudio, realizado en el norte de Picún Leufú, analizó troncos petrificados de aproximadamente 110 millones de años de antigüedad. Los investigadores, provenientes de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), utilizaron la técnica de “láminas delgadas” en el Laboratorio Petrográfico del Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires. Este método, que implica cortar secciones de fósiles con sierras diamantadas, permitió observar la estructura celular de las maderas bajo microscopio.
¿Qué revelaron los anillos de crecimiento?
El estado de conservación excepcional de los leños fósiles abrió una ventana única al pasado. Según el doctor Leandro Martínez, del Museo Histórico Regional de Villa La Angostura, “la buena preservación de estas maderas permitirá realizar estudios paleoecológicos a partir de los anillos de crecimiento de los árboles. La presencia marcada de estos anillos es una evidencia clave que permite inferir la existencia de estaciones bien definidas y un régimen de lluvias abundante durante aquel período”.
Estos datos sugieren que, en lugar de la aridez actual, la región del Limay albergaba un ecosistema húmedo y boscoso, dominado por coníferas y compartido con la fauna del Cretácico Inferior, incluyendo gigantescos dinosaurios saurópodos.
Un hallazgo con valor identitario
El análisis anatómico preliminar confirmó que los ejemplares pertenecen a la familia de las araucariáceas, lo que establece un vínculo directo con el pehuén (Araucaria araucana), un árbol sagrado para las comunidades mapuches y emblema de la provincia. Este descubrimiento demuestra que sus parientes directos ya dominaban el suelo neuquino en la era de los dinosaurios, otorgando un alto valor identitario al hallazgo.
El doctor Flavio Bellardini enfatizó la importancia científica: “Si bien aún es necesario seguir con estudios en detalle de varias áreas del parque y hacerlos más exhaustivos, esta primera aproximación nos empieza a aclarar el panorama y el ambiente en el cual se desarrollaron los árboles de El Sauce como otros hallazgos de su fauna. Esto será fundamental no solamente para poder empezar a conocer cómo estaba compuesta la flora de la región hace más de 100 millones de años atrás, sino que también saber más sobre cuál fue la vegetación que quizás representó parte de la dieta de los gigantescos dinosaurios saurópodos que habitaron la zona”.
¿Qué sigue para el Bosque Petrificado?
El proyecto, que se desarrolla desde 2014, busca poner en valor el parque para el turismo sustentable. Actualmente, la Secretaría de Cultura de la provincia trabaja en conjunto con la comisión de fomento de El Sauce para mejorar la infraestructura. El parque ya cuenta con guardias y guías certificados, capacitados a través de cursos específicos con el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales.
La directora de Patrimonio Cultural, Claudia Della Negra, destacó la importancia de “sumar los avances de la investigación científica al contenido que se difunde a través del museo municipal Hermosilla de El Sauce y a través de las visitas guiadas que se realizan en el parque paleontológico provincial”.
La secretaria de Cultura, María José Rodríguez, afirmó que “esta investigación, representa un valioso aporte al conocimiento científico y a la preservación de uno de los patrimonios paleontológicos más importantes de nuestra provincia. Cada descubrimiento realizado en el Bosque Petrificado El Sauce amplía nuestra comprensión sobre la historia natural de Neuquén y fortalece nuestra identidad, al poner en valor un legado de más de 100 millones de años que hoy pertenece a toda la comunidad”.
El equipo multidisciplinario incluye a geólogos, paleontólogos y biólogos de diversas instituciones, como el geólogo Alberto Garrido, director del Museo Olsacher; el doctor Ignacio Maniel del Idevea de San Rafael; y colegas del Instituto de Paleobiología y Geología (IIPG) y la Universidad Nacional del Río Negro. La investigación prevé años de trabajo de campo y exploración, con el apoyo de la comunidad local a través del delegado regional Sergio Epullan y el presidente de la comisión de fomento, Edgardo Torres.
Los resultados preliminares ya permiten reconstruir un Neuquén muy diferente al actual, con bosques de araucarias de estaciones marcadas, dinosaurios y una biodiversidad pujante. Los leños encontrados no solo resguardan la memoria de la vegetación y su clima en el pasado geológico, sino que ofrecen una clave científica para entender cómo se transformaron los paisajes del sur y el cambio climático sudamericano a lo largo de millones de años.