El arco de 76 metros que Trump quiere levantar frente a un cementerio: los planos esconden una promesa
El arco de 76 metros frente al cementerio de Arlington iba a tener drones y francotiradores para la seguridad nacional. Los planos finales dicen otra cosa, y una fecha clave en noviembre define si la obra arranca.
La administración de Donald Trump ya tiene fecha en el calendario para empezar a clavar los primeros pilotes de una de sus obras más ambiciosas: un arco triunfal de 76 metros de altura que se levantaría en Washington D.C. con un costo estimado en US$250 millones. Según informó CNN, el Departamento de Justicia presentó un documento ante un tribunal en el que señaló que la construcción podría arrancar tan pronto como el 5 de noviembre de 2026, siempre que se destraben las aprobaciones que todavía faltan.
Ese día, la Comisión Nacional de Planificación de la Capital tiene prevista una reunión en la que podría dar el visto bueno definitivo a los planos. Después se necesitará también la autorización del Departamento del Interior. Con ambos permisos en mano, las obras podrían iniciarse de inmediato.
Qué dice el proyecto
Los documentos oficiales describen la estructura como una “puerta ceremonial” de acceso a la capital estadounidense, pensada para conmemorar el 250º aniversario del país. Los planos difundidos por la administración confirman los 250 pies de altura, el equivalente a 76 metros.
El emplazamiento elegido es una rotonda que conecta Washington D.C. con Virginia, justo enfrente del Cementerio Nacional de Arlington. Allí están enterrados cerca de 430 mil militares, veteranos y sus familiares.
En cuanto al dinero, las estimaciones más recientes del Los Angeles Times ubican el costo en torno a los US$250 millones. La administración federal todavía no publicó un presupuesto definitivo ni precisó de dónde saldrían los fondos.
Los drones y francotiradores que no aparecen en los planos
Los documentos finales se conocieron el viernes 16 de octubre, según el artículo de CNN publicado ese mismo día. La presentación confirmó las dimensiones, pero dejó afuera algo que Trump había anunciado: las instalaciones militares que, según él, le darían al arco una función de seguridad nacional.
En los planos no figura de manera explícita la instalación de drones, puestos para francotiradores ni depósitos de municiones. Esos componentes habían sido presentados por el presidente como parte central de la iniciativa.
La ausencia no significa que hayan quedado descartados. Un portavoz del Departamento del Interior sostuvo, según CNN, que el diseño actual podría adaptarse para incorporar esas funciones de seguridad nacional.
El rechazo de veteranos y defensores del patrimonio
La ubicación es el punto más cuestionado. Un grupo de veteranos presentó una demanda para frenar la obra y sostiene que una estructura de ese tamaño alteraría la solemnidad de los funerales que se celebran en el cementerio.
Los defensores del patrimonio histórico, por su parte, advierten que la construcción afectaría las vistas de un conjunto de monumentos nacionales. Entre los lugares que podrían verse comprometidos están el Monumento a Lincoln y Arlington House, también conocida como el Monumento a Robert E. Lee, en un entorno histórico que une la capital con Virginia.
Por ahora, la comisión de planificación no concedió la aprobación definitiva. La administración apuesta a que la reunión del 5 de noviembre permita avanzar hacia esa instancia y abrir la puerta para que las obras comiencen apenas se obtenga el permiso que resta.