El arco de Unión tiembla: Mansilla ya no es seguro y Madelón busca respuestas
¿Se acabó la seguridad bajo los tres palos? Los errores de Mansilla encienden las alarmas en Unión y Madelón ya tomó cartas en el asunto. ¿Habrá cambio de arquero?
La tranquilidad que durante meses reinó en el arco de Unión parece haber llegado a su fin. Matías Mansilla, el guardameta que llegó para tapar el hueco que dejó Matías Tagliamonte, ahora es el centro de las miradas por errores que costaron puntos. El entrenador Leonardo Madelón ya mantuvo una charla con él y el puesto, que parecía asegurado, vuelve a estar en duda.
El arquero, que durante la primera parte del año había mostrado un nivel sólido, sufrió un bajón en las últimas presentaciones. Esas fallas encendieron las alarmas en el club y entre los hinchas, que ya empiezan a preguntarse si Mansilla es la solución o parte del problema.
¿Por qué el arco de Unión vuelve a ser un dolor de cabeza?
La situación no es menor si se tiene en cuenta que la defensa tatengue está compuesta por futbolistas jóvenes. Un arquero que transmite dudas puede contagiar esa inseguridad a toda la línea, y eso es justo lo que está pasando. Las sensaciones que genera Mansilla en cada intervención son ahora materia de análisis.
El problema se agrava porque el puesto de arquero en Unión tuvo que ser reconstruido casi por completo. Tagliamonte se fue a Racing por pedido de Gustavo Costas, y Tomás Durso terminó su contrato y volvió a Atlético Tucumán. En ese contexto, Mansilla llegó a préstamo desde Estudiantes de La Plata, con el antecedente de haber jugado en el Decano y de conocer a Madelón de su paso por Central Córdoba.
Durante los primeros meses, la apuesta dio resultados. Mansilla se adueñó del arco y acumuló 1.440 minutos con la camiseta de Unión, una muestra clara de la continuidad que tuvo. Pero las últimas actuaciones opacaron todo eso.
Los errores que encendieron las alarmas
Las equivocaciones empezaron a repetirse en momentos clave. Mansilla quedó expuesto en más de una ocasión y las críticas no tardaron en llegar. No se trata solo de si una pelota era atajable o no, sino de la imagen que transmite: dudas, inseguridad y fallos que pueden minar la confianza de toda la defensa.
Madelón, que conoce bien al arquero, no esquivó el tema y habló públicamente de los problemas defensivos del equipo. Si bien no lo señaló directamente, el puesto de Mansilla quedó bajo la lupa. El entrenador sabe lo que puede darle y por eso busca recuperar su mejor versión antes de que el mal momento afecte al funcionamiento colectivo.
La pregunta que ronda en el ambiente es si Mansilla seguirá siendo el dueño del arco o si el cuerpo técnico empezará a evaluar otras opciones.
¿Quién espera su oportunidad?
En el banco de suplentes, Lucas Meuli aguarda con paciencia. El joven arquero todavía no debutó en Primera División, pero su nombre empieza a sonar con más fuerza ante el presente de Mansilla. Sin embargo, no hay indicios de que Madelón haya decidido cambiar el puesto.
Detrás de Meuli, Federico Gómez Gerth sigue recuperándose de una grave lesión y aún no está en condiciones de pelear por el arco. Así las cosas, Unión enfrenta una encrucijada: Mansilla necesita volver a ser el de antes, mientras la alternativa espera su chance.
El arco, que había dejado de ser un problema para el Tatengue, vuelve a estar en el centro de la escena. Y para un equipo que busca consolidarse, tener un arquero seguro puede ser tan importante como corregir los errores defensivos que preocupan a Madelón.