El argentino que cosió la estola blanca dos horas antes de que llegara el Papa
Un joven argentino que vive en Francia terminó cosiendo las prendas que usó el Papa en Lourdes. La última la terminó a las apuradas, con el pontífice ya llegando al santuario. Cómo hizo para meterse en el equipo que viste al Papa.
Un joven sastre argentino que vive en Francia terminó cosiendo prendas para el papa León XIV en Lourdes. Su nombre es Tomás Valentín Gómez y su historia arrancó como la de cualquier voluntario: dos semanas en el santuario y una carta que lo cambió todo.
Gómez habló con TN sobre los días intensos que vivió en las últimas semanas, cuando se enteró de que debía sumarse al vestuario papal durante la visita del pontífice a Lourdes, en el sur de Francia. El viaje concluyó este lunes.
Las autoridades eclesiásticas del santuario lo invitaron a incorporarse al equipo que lidera la hermana Marta, encargada del "costurero" donde se arreglan y confeccionan las prendas para las misas.
Qué prendas hizo el sastre argentino
"Conformamos con la hermana Marta la casulla, lo que el sacerdote se pone a modo de poncho, que tiene apertura en el cuello; la mitra, que se ponen en la cabeza y usan los obispos, y los últimos días armé una estola blanca que terminé dos horas antes de que el papa llegara al santuario. La terminamos y fue muy bonito el momento en que llegó el Papa y se la colocó", contó Gómez.
A ese equipo también se sumaron varios voluntarios de distintas nacionalidades.
Cómo llegó a ser el sastre papal
El año pasado, Gómez viajó a Lourdes como voluntario durante dos semanas. Ya de regreso en la Argentina, le ofrecieron volver y quedarse hasta fines de octubre "para ayudar en la pastoral de lengua hispana del santuario".
"Me llegó una carta en la que me invitaban a vivir todo el año en el santuario. Y se empezaba a hablar de la visita del Papa. Me llama el director del servicio litúrgico y pensé '¿qué he hecho?'. Fui a su oficina. Había dos personas sentadas y me dijeron: 'Sabemos que tenés un pequeño emprendimiento en la Argentina donde haces las vestimentas que se usan para la misa'", relató.
Después vino la propuesta concreta: "Me preguntaron si podía trabajar con ella y dije que sí. Empezamos a hablar del contrato de trabajo y empezamos".
Pese a la tarea, Gómez se saca mérito: "La palabra sastre me queda un poco grande. He sido autodidacta. Nació todo en mis tiempos libres por necesidad de mi parroquia. En estos últimos años empecé de manera más seria".
Para él, la experiencia fue inolvidable. "Ha sido un desafío muy grande", resumió.
El futuro, entre Lourdes y la Argentina
El trabajo podría abrirle nuevas colaboraciones con el pontífice. Consultado sobre si repetirá durante la visita del Papa a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre, Gómez esquivó la definición: "De momento estoy aquí. Veremos".