El argentino que dejó el banco y armó un imperio fintech: ahora puso US$34 millones para comprar tres empresas de IA
Dojo, Memo y Boost: tres nombres poco conocidos que N5 acaba de comprar por US$34 millones. Detrás de la operación, la obsesión de un exbanquero argentino por no hacer pagar a los clientes la curva de aprendizaje.
Julián Colombo, fundador y CEO de N5, cerró en solo seis semanas la compra de Dojo, Memo y Boost, tres compañías de software con inteligencia artificial que buscan revolucionar la productividad de los equipos comerciales.
La fintech N5, con sede en Estados Unidos pero fundada por el argentino Julián Colombo, anunció la adquisición de tres empresas de software especializadas en inteligencia artificial por un total de US$34 millones. La operación, que se concretó en apenas seis semanas, incluye a Dojo, Memo y Boost, herramientas que apuntan a mejorar la capacitación, el análisis de reuniones y la gestión de incentivos en las áreas comerciales de las compañías.
De banquero a emprendedor
Colombo llegó al mundo del software después de más de dos décadas en la banca. Trabajó en el entonces Banco Río y recorrió 14 países dentro del Grupo Santander, con una rutina de reuniones de comité, viajes semanales entre Madrid y América Latina y la gestión de grandes estructuras. La frustración por la lentitud con la que los desarrollos tecnológicos llegaban al mercado lo impulsó a dejar esa carrera y fundar N5.
El nombre de la empresa es un guiño a la frase con la que Colombo cerraba sus presentaciones: “El producto estará disponible para todos ustedes en 5, 4, 3, 2, 1”.
El primer cliente fue Credicorp Bank, de Panamá, que le adelantó US$5 millones en licencias por un producto que aún no existía. Luego se sumaron Zurich, Mastercard y Santander, entre otros. “Conocía tantos inversores como astronautas; no sabía ni cómo hablarle a un inversor”, bromeó Colombo en diálogo con LA NACION. Y recordó: “Abrí la compañía el viernes en Estados Unidos depositando US$100. El fin de semana viajé a Panamá a ver a un señor que nunca había visto en mi vida. Hablé 8 horas y media en una sala escribiendo en un pizarrón y me fui con US$5 millones en licencias anticipadas de un producto que no existía. A la mañana tenía una empresa sin plata y a la tarde tenía plata sin empresa”.
Fundada en 2017, N5 desarrolla software para instituciones financieras. Su plataforma N5 Now integra clientes, productos, canales, empleados y datos para simplificar sistemas complejos. En 2024 lanzó soluciones de inteligencia artificial específicas para la industria financiera. Hoy opera en 18 países y atiende a más de 70 instituciones financieras globales. Entre sus inversores se cuentan Illuminate Financial (IFM), Exor Ventures, Madrone Capital Partners, LTS Investments, Arpex Capital, Alexia Ventures y ScaleUp Ventures (Endeavor).
Las tres adquisiciones
La compra de Dojo, Memo y Boost responde a una estrategia de velocidad y resolución de problemas estructurales en la dinámica comercial. “El costo de desarrollar software bajó mucho, pero la velocidad de tener algo que ya está probado y funcionando vale un montón de plata. A veces pensás: ‘voy a estar un año haciendo esto para que esté perfecto’ y de repente se te pasó el colectivo. El momento es ahora. Yo creo que mi cliente no debería pagar mi curva de aprendizaje; me parece injusto y me parece una estafa”, enfatizó Colombo.
Dojo se enfoca en la capacitación. A partir de materiales o de una habilidad que la empresa quiera desarrollar, la herramienta arma un programa de entrenamiento y propone simulaciones de situaciones reales mediante inteligencia artificial. Por ejemplo, un vendedor puede practicar cómo ofrecer un producto financiero frente a un cliente virtual que formula preguntas, plantea objeciones y modifica la dificultad de la conversación. El sistema evalúa el desempeño y sugiere mejoras. La capacitación puede continuar después del curso, con el análisis de conversaciones reales. “Nadie aprende a jugar al fútbol leyendo la Wikipedia”, señaló Colombo para graficar la distancia entre la teoría y la práctica.
Memo busca reducir el tiempo que los empleados dedican a registrar información y organizar tareas después de una reunión. El sistema transcribe conversaciones, elabora resúmenes, identifica compromisos y genera acciones de seguimiento. También prepara información previa sobre el cliente a partir de los datos disponibles en los sistemas de la organización y otras fuentes.
Boost se vincula con la gestión de objetivos e incentivos. Permite configurar metas, seguir el avance en tiempo real y consultar una estimación de las remuneraciones variables asociadas al cumplimiento de resultados. Reemplaza procesos que suelen depender de planillas y cálculos manuales, y da mayor visibilidad a los empleados sobre cómo se determina cada incentivo.
La integración de las tres herramientas es, para Colombo, el gran diferencial: la información de una capacitación puede usarse para evaluar el desempeño de una persona en sus conversaciones con clientes; los datos de esas interacciones alimentan el seguimiento comercial y el cálculo de incentivos. Pruebas realizadas por la empresa muestran que estas herramientas pueden elevar un 53% la productividad de los equipos comerciales.