El arma que decomisaron esa misma noche terminó de contar la historia del crimen del gestor Álvez
El gestor Rolando Álvez murió baleado en su oficina de barrio Lamadrid. Esa misma noche, en Pilar, la policía interceptó a cinco sospechosos y secuestró un revólver. Lo que reveló la pericia balística terminó de cerrar el círculo.
La investigación por el asesinato del gestor villamariense Rolando Gabriel Álvez (44) sumó un nuevo capítulo decisivo: la pericia balística confirmó que el revólver secuestrado a los sospechosos fue el arma utilizada en el asalto. El fiscal René Bosio recibió el informe anoche y habló de "nuevos resultados de relevancia para el avance de la investigación".
Álvez fue atacado el pasado 11 de septiembre en la gestoría ubicada en Entre Ríos 1620, en barrio Lamadrid. Ese mismo día, en la localidad de Pilar, la policía interceptó a los sospechosos cuando circulaban a bordo de una pick-up Toyota Hilux de color negro. Allí se incautaron un revólver, cartuchos y una vaina servida que, horas más tarde, serían clave para la causa.
¿Qué determinó el estudio balístico?
La Sección Balística de la Dirección General de Policía Judicial analizó el material junto con el proyectil extraído durante la autopsia de Álvez, practicada por el médico forense Gustavo Rodríguez. El informe, difundido por la Unidad Departamental General San Martín, precisó que se trata de "un revólver calibre 22 tipo L.R. (Long Rifle), marca Doberman, cuyo funcionamiento mecánico resulta correcto y cuyas condiciones operativas son aptas para efectuar disparos".
Además, los peritos constataron "la existencia de residuos compatibles con pólvora semicombustionada, estableciéndose que el arma había sido disparada". El dato central llegó después: "los estudios comparativos realizados permitieron establecer una vinculación balística entre el arma secuestrada y la vaina servida y el proyectil analizados".
Cinco detenidos y una causa que sigue abierta
Por el asalto y la muerte de Álvez están detenidos los villamarienses Diego Nazareno Frugnoletti (43) y su pareja Cintia Andrea Vago (40), junto a Ariel Ceferino Ferraris (55), el cordobés Víctor Damián Díaz (40) y Daniel Alexis Mondino (44), oriundo de Oliva. Todos fueron imputados como presuntos coautores de "homicidio con motivo u ocasión de robo, doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en lugar poblado y en banda".
Los cinco sospechosos permanecen alojados en el Establecimiento Penitenciario Nº 5, en barrio Belgrano, a la espera de ser indagados por el fiscal Bosio. La Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple de Tercer Turno, con Secretaría de María Soledad Pepino, aclaró que continúa con las medidas probatorias para determinar "la participación y eventual responsabilidad penal de cada una de las personas involucradas".
El caso, que conmocionó a Villa María, avanza así hacia el esclarecimiento de la mecánica del hecho, mientras la Justicia mantiene bajo la lupa a cada uno de los implicados.