El arquero de Central y el defensor de Newell's revelan cómo viven la semana del clásico
Faltan horas para el clásico rosarino y dos de sus protagonistas abrieron el juego. Uno volvió a vivir esta semana después de años, el otro confesó qué les dice a los pibes. Hay un recuerdo que todavía lo emociona y un pedido que va más allá del resultado.
Jorge Broun y Gustavo Velázquez, referentes de Central y Newell's, anticiparon el clásico del domingo con una mezcla de ansiedad y respeto. Ambos coincidieron en que es un partido único, pero pidieron que la pasión no cruce la línea de la violencia.
“Es una semana especial para la ciudad y el fútbol argentino. Las emociones están más cambiantes que en otros partidos, pero son lindas y hay que disfrutarlas”, dijo el arquero canalla, que además confesó que el equipo intenta “quitarle peso” al partido para que la cabeza del jugador esté liviana.
Del lado leproso, el marcador central aseguró que viven los días previos “con tranquilidad y contentos”, y que el grupo está “disfrutando” de un encuentro que representa “algo único” para la ciudad.
Un clásico que se define por detalles
Velázquez, que volverá a jugar un clásico después de varios años, lo definió como “un partido que se define por detalles” y reconoció que hay “mucha tensión”. “Intentaremos imponer nuestro juego, pero atentos a cada detalle”, afirmó.
Broun, en tanto, insistió en que “los dos equipos quieren y necesitan ganarlo” y que no hay “una responsabilidad mayor para uno u otro”. “Siempre se dice que te da una estrella imaginaria por lo que significa en esta ciudad”, agregó el ex arquero de Newell's.
La presión y los jóvenes
El defensor rojinegro admitió que la presión existe y que “la gente te lo hace sentir”, pero que intentan transmitirle tranquilidad a los más chicos. “Les decimos que disfruten, porque es un partido único para sus carreras”, contó.
Broun reveló que entre los futbolistas tienen “charlas previas” sobre el partido, pero que buscan “relajar” para no saturar. “Muchas veces cargar con esa emoción es contraproducente”, explicó.
El recuerdo de 2016 y la localía
Velázquez recordó la victoria 1 a 0 con gol de Maxi Rodríguez en 2016 y confesó que “ojalá pueda volver a vivir esa linda tarde”. “Hoy lo tomo de otra manera, con más tranquilidad que antes”, dijo el defensor, que además se refirió a la llegada de Santiago Solari: “Es un jugador de experiencia, que ha jugado clásicos. Lo incorporamos rápido a la locura de esta ciudad”.
Broun, por su parte, destacó la calidad de Marco Ruben y valoró que Central esté “muy contento de tenerlo”. Sobre la preparación, reconoció que el equipo “no está capitalizando en goles las llegadas” pero que confía en el funcionamiento colectivo.
El mensaje de paz
Ambos futbolistas aprovecharon la conferencia para enviar un mensaje a los hinchas: que el clásico se viva con pasión pero sin violencia. “Hay un límite que no tenemos que pasar. Hubo casos muy feos, de gente que ha fallecido. Esto tiene que ser en paz”, remarcó Broun.
Velázquez coincidió: “Es lindo el clásico, se vive con pasión pero no tiene que pasar de ahí. Acá se vive como si fuera el fin del mundo ganar o perder, y no es así. Es un partido de fútbol que se va a volver a jugar”.