El arquero que dejó el skate por un palazo y hoy vive su primer clásico
Todos esperaban un clásico más, pero para Maxi Cardozo será el día que soñó desde que dejó el skate. El arquero de Lavalle confesó cómo llega al duelo ante Cuyaya y qué significa para él este partido.
Maxi Cardozo se prepara para vivir una tarde especial: este domingo, desde las 18.30, defenderá el arco de General Lavalle en su primer clásico ante Cuyaya en Primera División. El partido se jugará en el estadio La Tablada, con público de ambos equipos y un operativo policial especial en la zona.
El arquero no ocultó su emoción al hablar de la previa. "Es mi primer clásico. Es la primera vez que voy a jugar uno con Lavalle en Primera. Estoy bastante emocionado, muy concentrado, feliz y con muchas ganas de que salgan bien las cosas el domingo", expresó.
Un equipo que llega entonado
Lavalle llega a este duelo en un buen momento. Después de una primera parte del campeonato con resultados irregulares, el equipo logró recuperarse y hoy pelea en los primeros puestos de su zona. Cardozo destacó la campaña y el objetivo claro del plantel.
"Estamos segundos y a nada de poder quedar primeros en nuestra zona. Nuestro objetivo siempre fue clasificar a los playoffs para tratar de campeonar o hacer la mejor actuación posible", indicó.
El arquero también se refirió al acompañamiento del público, que ya se hizo sentir en la última presentación del equipo. "Estamos concentrados, tenemos un lindo grupo y todos tenemos muchas ganas de este partido desde que empezó el torneo", señaló, y reconoció que jugar ante mucha gente puede generar presión, pero que eso también es parte de la emoción del fútbol.
Para Cardozo, el clásico tiene un valor especial dentro de la Liga Jujeña. "El clásico siempre es lo más importante que se vive. Creo que a nivel provincial, en la Liga Jujeña, es de lo más importante", sostuvo.
De Ciudad de Nieva a defender el arco de Lavalle
El arquero repasó su temporada, que comenzó en Ciudad de Nieva, donde sumó minutos y experiencia en Primera División, aunque los resultados colectivos no siempre acompañaron. Esa etapa, según explicó, le sirvió para ganar rodaje y conocer las exigencias de la máxima categoría del fútbol jujeño antes de volver a Lavalle.
Su historia como arquero empezó de chico, con una fuerte influencia familiar: su padre fue un reconocido arquero del fútbol local. Pero antes de dedicarse al arco, Cardozo tuvo una etapa vinculada al skate, que terminó de manera abrupta. "Una vez me di un palazo, me caí y dije que no andaba más. Le dije a mi papá: 'Pa, quiero ser arquero'. Empecé en Lavalle, después me fui a distintos clubes y hoy estoy acá", recordó.
Ahora llega uno de los desafíos más importantes de su carrera: defender el arco del General en un clásico que promete un gran marco en La Tablada.