Un arquero que contuvo el penal decisivo, un cabezazo bajo la lluvia y un estadio que se inundó de nervios: así se definió el primer finalista de la Copa Argentina.
Bajo un diluvio que convirtió el campo en un lodazal, Platense eliminó por penales a Atlético Tucumán en el Estadio Padre Ernesto Martearena y se metió en la final de la Copa Argentina. El partido terminó 1 a 1 en los 90 minutos y el Calamar se impuso 5 a 4 en la tanda desde los doce pasos.
El Decano arrancó mejor, empujado por miles de hinchas tucumanos que coparon las tribunas salteñas. A los 36 minutos del primer tiempo, Renzo Tesuri aprovechó una desatención en el área de Platense y definió con precisión para vencer al arquero Juan Pablo Cozzani. El gol desató el delirio bajo la lluvia en la capital salteña.
En el complemento, el Calamar adelantó sus líneas y desafió el estado pesado del césped. La insistencia tuvo recompensa a los 13 minutos, cuando Kevin Retamar conectó un cabezazo tras un tiro de esquina y puso el 1 a 1. Desde entonces, el desgaste físico y el agua acumulada arrastraron el partido hacia la definición por penales.
La tanda que quebró la noche salteña
En la temida definición desde los doce pasos, la tensión fue máxima. Los pateadores desafiaron la presión y el barro en cada ejecución. Finalmente, el arquero de Platense, Juan Pablo Cozzani, se convirtió en la figura al contener el remate definitivo, sellando la clasificación heroica del conjunto de Vicente López.
Con este batacazo en suelo salteño, Platense eliminó a uno de los grandes candidatos del torneo y ya espera en la final nacional al ganador de la llave entre Boca Juniors y Banfield.