El arroyo que llevaba 4 años seco despertó con furia y obligó a evacuar a 10 familias
Cuatro años de sequía total y de golpe el arroyo Comallo se desbordó sobre el pueblo: diez familias debieron dejar sus casas y la ruta 67 quedó anegada. El intendente explicó hasta cuándo seguirá el riesgo.
El arroyo Comallo, que permanecía seco desde hacía cuatro años, sorprendió a los vecinos con una crecida extraordinaria que anegó calles y la ruta 67. El fenómeno ocurrió en la localidad homónima, sobre la Ruta Nacional 23, a 120 kilómetros de Bariloche.
El intendente Raúl Hermosilla detalló a diario RÍO NEGRO que "el sábado a la madrugada el cauce del arroyo ingresó a la zona urbana de Comallo y el anegamiento de la ruta 67 que va a General Roca". A raíz del agua, "hubo 10 familias evacuadas a modo preventivo que ya regresaron a sus viviendas apenas terminó el golpe de agua".
Con el cese de las lluvias, el caudal comenzó a descender y la situación se normalizó. "Con la mejora del clima, estamos en una situación de impasse para esta semana. De todos modos, sabemos que esto va a continuar hasta diciembre por el pico del Super Niño", advirtió el jefe comunal de la localidad, que cuenta con 2.500 habitantes.
Un arroyo estacional que nace en el cerro Anecón
Hermosilla explicó que el Comallo es un arroyo estacional, es decir, un curso de agua que solo lleva caudal en determinadas épocas del año y se seca parcial o totalmente en las temporadas cálidas o secas. Nace en el cerro Anecón y atraviesa "por adentro del pueblo".
"Con la nieve, suele tener agua desde fines de abril y mayo hasta enero, pero hacía cuatro años que el arroyo estaba seco. A fines de agosto, notamos que empezó a correr agua y ya en septiembre, aumentó su caudal y luego, esta crecida extraordinaria con la lluvia constante durante 10 días", relató.
La última crecida había sido en 2012
El intendente recordó que la anterior crecida extraordinaria se produjo con el deshielo de 2012. "Con el alerta por la situación climática, estábamos monitoreando el arroyo. En una recorrida por la naciente del arroyo, notamos mucho volumen de agua que bajaba al pueblo. Como los vecinos ya estaban prevenidos, no hubo que lamentar pérdidas humanas o materiales. Algunas viviendas registraron 40, 60 centímetros de agua", afirmó.
Por último, señaló que desde el municipio "están atentos a cualquier emergencia ya que no se puede hacer mucho a nivel hidráulico. Solo hay que esperar a que el agua baje".
