El arzobispo de Santiago habló del Papa que viene y lanzó una advertencia que incomoda
El arzobispo de Santiago del Estero habló con entusiasmo de la llegada del papa León XIV, pero en la misma entrevista lanzó una frase sobre la pobreza que muchos van a querer escuchar completa.
El arzobispo de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic, se refirió a la próxima visita del papa León XIV al país y, en la misma entrevista, puso el foco en una realidad que, según dijo, duele de verdad: la pobreza y la desigualdad.
En diálogo con Noticiero 7, el religioso contó que la Iglesia ya trabaja en los preparativos y destacó el entusiasmo de los fieles. “Creo que hay mucha expectativa. Nuestra gente sencilla lo ha tomado muy bien. Están haciendo grandes esfuerzos para trasladarse”, expresó.
Bokalic consideró que la presencia del Sumo Pontífice tendrá un impacto que irá más allá de los lugares incluidos en su recorrido y sostuvo que su mensaje puede convertirse en un impulso para afrontar los problemas que atraviesa el país.
“Creo que va a ser bueno y nos va a dejar algo bueno a toda la comunidad. Tenemos que estar con las antenitas bien orientadas para saber escuchar”, manifestó.
En esa línea, agregó que León XIV “nos va a decir cosas muy lindas, seguramente, que nos van a alentar a realmente ir superando tantas dificultades que tenemos en nuestro país”.
Pobreza y desigualdad, el otro eje de sus declaraciones
Durante la entrevista, Bokalic también se refirió a los últimos números oficiales de pobreza y expresó su inquietud por la desigualdad y las dificultades que atraviesan numerosos sectores de la sociedad.
“Como Iglesia intentamos hacer un poquitito, pero evidentemente hay un sistema que a veces nos ha llevado también a esta desigualdad tremenda que hay en nuestra sociedad”, sostuvo.
El arzobispo puso el foco especialmente en quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad: “La pagan muchísimo la gente pobre, sin trabajo, sin esperanza y con una precariedad grande. Eso nos duele”.
Para Bokalic, los indicadores conocidos representan un desafío que involucra al conjunto de la sociedad. “Tenemos que preocuparnos por ver cómo vamos haciendo para superar estas cifras. Nos tienen que pegar un cachetazo a todos”, afirmó.
Finalmente, expresó: “En un país con tantas cosas que Dios nos ha regalado, estas cifras nos duelen inmensamente. Es una injusticia que clama al cielo”.