El asado bajó 18% en el Alto Valle y ya es más barato que la carne picada
El corte más elegido para la parrilla registró una caída histórica en la región, pero el motivo no es el que muchos esperaban.
El kilo de asado con hueso cayó 18,19% en julio en las carnicerías del Alto Valle y la Confluencia, según un relevamiento del INTA. El corte más elegido para la parrilla pasó a costar en promedio $13.490, un valor que quedó por debajo de la carne picada común ($15.960) y de la picada especial ($17.380).
El informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria midió los precios del ganado y de la carne desde Neuquén y Río Negro hasta Chubut y Santa Cruz, dividiendo a cada provincia según sus principales zonas de consumo. En la región del Comahue, que abarca el Alto Valle y la Confluencia, la bola de lomo y las dos variedades de carne picada no sufrieron modificaciones en el mes.
La apertura de la barrera, la clave
El descenso se explica, según el sector, por la flexibilización de la normativa sanitaria y la apertura parcial de la barrera sobre el río Colorado para la carne con hueso del resto del país. La medida, que se dispuso en julio del año pasado tras un primer intento en marzo de 2025, buscaba aumentar la oferta y reducir los precios.
Sin embargo, desde el INTA señalaron a Diario RÍO NEGRO que la baja responde más a una cuestión de calidad que de cantidad. Los cortes que ingresan desde el centro y el norte del país, libres de aftosa pero con vacunación, suelen ser más grasosos y tener un hueso más grande, ya que provienen de animales de exportación. Al destinarse al mercado interno, se ofrecen a un precio menor.
El asado local, en cambio, fue definido como más costoso pero «de mejor calidad». Lo mismo ocurre con el llamado «premium» que viene del norte de la barrera, con animales más chicos destinados a faena.
Qué pasó en el resto de la Patagonia
El kilo de asado en el Alto Valle se ubicó por debajo del resto de la Patagonia, donde el valor osciló entre los $16.490 y los $17.490, el número más alto registrado en Santa Cruz. En la zona andina de Neuquén y Río Negro, el precio se mantuvo en $16.490, sin variaciones respecto a junio.
Según el informe del INTA, la bola de lomo se vendió a un promedio de $25.210, la picada especial a $17.380 y la común a $15.960. El asado fue el más barato de los cuatro cortes considerados, pasando de costar $16.490 en junio a $13.490 en julio.
El análisis se da en un momento de caída de la faena y de equilibrio para el stock bovino en el norte de la Patagonia, más allá del pequeño incremento registrado en Neuquén y Río Negro durante 2025 respecto al año anterior.
La flexibilización de la barrera fue decidida por el Gobierno nacional, que justificó la medida en la necesidad de bajar los costos para la región. La decisión generó resistencias en el sector ganadero patagónico, que advirtió por el riesgo sanitario y recordó el trabajo realizado desde principios de los 2000 para garantizar una zona libre de aftosa sin vacunación.