El asado, el televisor arrancado de la pared y la huida: cómo fue el femicidio de Ivana Milio
Ocho años después del femicidio de Ivana Milio, la reconstrucción del caso sigue indignando: lo que el fiscal describió ante el jurado sobre los últimos minutos de la empresaria en su casa de San Martín.
Pasaron ocho años, pero San Martín no olvida. Ivana Judith Milio, de 46 años, fue asesinada a golpes en su casa del barrio Solares del Centro y el caso se convirtió en un antes y un después para la historia policial y judicial del Este mendocino: fue el primer juicio por jurados de la Segunda Circunscripción Judicial y terminó con su expareja, Julio Abel Mendoza, declarado culpable de femicidio.
El domingo en que la encontraron
La escena quedó fijada en la memoria de la ciudad. Fue el domingo 28 de octubre de 2018, pasadas las 20, en una vivienda de la intersección de Pedro del Castillo y Guido Spano, en Solares del Centro.
Quien dio con el cuerpo fue una de sus hijas, que tenía 13 años. La adolescente había estado en la casa de un vecino y, al volver, golpeó la puerta sin respuesta. Ante la falta de noticias de su madre, regresó y entró por una medianera. Adentro vio sangre en una de las habitaciones y llamó al 911. Los efectivos que llegaron constataron que la mujer estaba muerta y que se trataba de una muerte violenta.
Los primeros indicios mostraron que dentro de la casa había habido un enfrentamiento. La escena tenía abundante sangre y las lesiones de la víctima hablaban de la ferocidad del ataque. Según fuentes vinculadas a la investigación, no se advirtió la sustracción de elementos que pudiera orientar el caso hacia un robo.
Qué reveló la autopsia
Las pericias forenses confirmaron que Milio murió por los golpes recibidos en la cabeza. También presentaba lesiones en otras partes del cuerpo, entre ellas el rostro y el cuello.
En la apertura del debate, el 30 de julio de 2019, el fiscal Oscar Sívori presentó su reconstrucción: la agresión se habría desarrollado en distintos sectores de la vivienda, desde la cocina comedor hasta un pasillo y uno de los dormitorios.
Según la acusación fiscal, Mendoza y Milio habían compartido un asado y consumido bebidas alcohólicas antes del ataque, que el Ministerio Público ubicó entre las 19.30 y las 21.30 de aquel domingo.
Sívori afirmó que la víctima recibió múltiples golpes en el rostro y el cuello y que sufrió una fractura en el esternón. También sostuvo que, cuando Milio ya estaba inconsciente, el acusado habría arrancado un televisor de la pared y lo habría usado para golpearla cinco veces en la cabeza. El fiscal describió las graves lesiones faciales y aseguró ante el jurado que la prueba demostraría la responsabilidad de Mendoza.
La huida en el auto de la víctima
Tras el crimen, Mendoza se habría retirado de la casa en un Ford Focus perteneciente a Milio. De acuerdo con la reconstrucción expuesta en el juicio, el vehículo fue abandonado en la zona de ruta 50 y Guajardo, en Alto Verde.
En las primeras horas de la investigación, el hombre era el principal sospechoso y no había sido localizado. La pesquisa avanzó con los indicios de la escena, los testimonios de vecinos y la reconstrucción de los movimientos de aquella tarde. La hipótesis inicial de los investigadores era que el ataque había ocurrido antes de las 19, cuando el sospechoso habría sido visto salir del lugar. Después, en el debate, la Fiscalía presentó una reconstrucción temporal más amplia.
El primer jurado popular de la circunscripción
El debate oral se desarrolló entre el 30 de julio y el 2 de agosto de 2019 y tuvo una particularidad histórica: fue el primer juicio por jurados de la Segunda Circunscripción Judicial. En sus alegatos iniciales, Sívori les pidió a los jurados que hicieran justicia por Milio.
El fiscal recordó que había visto el cuerpo de la empresaria en la escena del crimen y manifestó su deseo de que nadie más tuviera que atravesar una experiencia semejante, especialmente la hija que había encontrado a su madre. Sostuvo que el caso reunía indicadores de violencia de género y encuadró el asesinato como un femicidio. Para fundamentar la acusación, planteó que el ataque debía analizarse en un contexto de violencia contra la mujer.
La defensa, por su parte, pidió al jurado que respetara el principio de inocencia y cuestionó la reconstrucción de la Fiscalía. El abogado defensor sostuvo que las afirmaciones de la acusación debían contrastarse con las pruebas producidas durante el debate y anticipó que Mendoza declararía.
El veredicto
Al terminar el juicio, el jurado popular declaró culpable a Julio Abel Mendoza por el femicidio de Ivana Judith Milio. El veredicto cerró el debate sobre su responsabilidad penal y convirtió al proceso en un antecedente destacado para la Justicia mendocina.
La causa había arrancado con el hallazgo de una mujer asesinada a golpes en su propia casa y con la búsqueda de quien era señalado como el principal sospechoso. Meses después llegó a un juicio con la Fiscalía, la defensa y un jurado popular encargado de resolver la culpabilidad del acusado.
Ivana Milio tenía 46 años, era madre de tres hijas y era conocida en San Martín por su vínculo con una empresa familiar dedicada a los servicios funerarios. Su asesinato conmocionó a la comunidad y dejó a sus hijas atravesadas por una pérdida irreparable.
Este 28 de octubre, al cumplirse ocho años del femicidio, el caso vuelve a poner en primer plano la violencia extrema que sufrió la empresaria y el proceso que determinó la responsabilidad de Mendoza. La historia de Ivana Milio permanece como un caso emblemático de violencia de género en el Este provincial, tanto por las circunstancias del crimen como por el juicio por jurados que permitió llegar al veredicto de culpabilidad.