El asado que nadie pagó: Salta puso la plata y Nación desapareció
¿Se puede confiar en la palabra de un amigo que nunca paga? Salta terminó financiando obras nacionales y ahora reclama que le devuelvan la plata. Conocé todos los detalles.
El gobernador Gustavo Sáenz volvió a apuntar contra el Gobierno nacional por la deuda que mantiene con Salta. En medio de un reclamo que no cesa, la Provincia tuvo que meterse la mano al bolsillo para terminar obras que, en teoría, eran responsabilidad de Nación.
La metáfora elegida por el mandatario no pasó desapercibida: “Es como el amigo que promete pagar el asado y después desaparece”. Con esa imagen, Sáenz graficó el malestar que siente al tener que afrontar con fondos propios proyectos que deberían haber sido financiados desde Buenos Aires.
“Poné vos la carne, poné la ensalada, después te doy. Después ya saben lo que pasa… se van y no te dan nada. Nosotros estamos haciendo el asado con la nuestra y esperando que los amigos de Buenos Aires nos devuelvan la plata”, disparó durante un acto oficial.
¿Qué obras tuvo que rescatar Salta?
La lista es larga e incluye algunos de los corredores viales más importantes del norte argentino. La más relevante es la intervención sobre la Ruta Nacional 9/34, donde la Provincia financió la repavimentación de unos 27 kilómetros entre Rosario de la Frontera y Metán, un tramo crítico por su alto tránsito.
También hubo que poner plata en la Ruta Nacional 51, clave para la minería y la Puna. Ante la falta de envíos nacionales, Salta decidió costear los tramos 2 y 3 para que la obra no quedara paralizada.
La Ruta 40 tampoco se salvó: el Gobierno provincial asumió inversiones para reactivar el pavimento en los tramos Molinos-Seclantás y Payogasta-Palermo, zonas vitales para el turismo y la producción de los Valles Calchaquíes.
El puente Vaqueros y la promesa de pelear cada peso
Una de las obras más esperadas, el nuevo puente de Vaqueros sobre la Ruta Nacional 9, también sufrió demoras. Aunque su ejecución corresponde a Nación, la paralización obligó a la Provincia a aportar recursos propios para evitar que el proyecto quedara en el olvido.
“Voy a pelear por cada peso que es de los salteños. Estamos haciendo nosotros las obras que le corresponden a Nación porque no podíamos quedarnos de brazos cruzados”, sentenció Sáenz durante la entrega de viviendas en el barrio Pereyra Rozas.
El reclamo se da en un contexto donde varias provincias empiezan a financiar infraestructura que originalmente dependía del Estado nacional. En Salta, la decisión permitió sostener proyectos estratégicos, pero también abrió un nuevo frente de discusión con la Casa Rosada por el recupero de los fondos.