Antonio Dangelo, referente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe, analizó la caída del consumo de carne en el país y fue directo sobre el motivo. Lo que dijo sobre el bolsillo de los argentinos y el futuro del sector.
El consumo de carne vacuna en Argentina sigue en caída libre. Las últimas estimaciones ubican el promedio en entre 47 y 48 kilos por habitante al año, un escalón por debajo de los 50 kilos que se registraban hacia fines de 2025.
Antonio Dangelo, referente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe, puso el dedo en la llaga al analizar el fenómeno en diálogo con UNO 106.3: la caída de las ventas locales responde al deterioro del poder adquisitivo. Y fue tajante sobre lo que eso significa para el mercado interno.
“El bolsillo de la gente está cada vez más flaco”
Según explicó Dangelo, a comienzos de este año el consumo se movía en torno a los 50 kilos por habitante anual. Las últimas mediciones muestran un nuevo retroceso.
“Estamos en 47 o 48 kilos. Esto quiere decir que estamos retrocediendo y evidentemente retrocedemos porque está cayendo el consumo interno a nivel general”, señaló el dirigente frigorífico.
La causa, para Dangelo, es directa: las dificultades económicas de los consumidores. “El bolsillo de la gente está cada vez más flaco, por lo que se nota”, afirmó al describir las limitaciones que enfrenta el mercado doméstico.
La exportación como tabla de salvación
Con el mercado interno en retracción, el sector mira cada vez más hacia afuera. Dangelo fue contundente sobre el rol del comercio exterior para sostener la actividad.
“En este momento, si no existiera la exportación o el mercado internacional, los productores y los frigoríficos estarían en serios peligros”, advirtió.
El mercado externo representa hoy entre el 30 y el 35% del total de la carne vacuna que se comercializa en el país. Según detalló Dangelo, Argentina comercializa aproximadamente 13 millones de cabezas de ganado y el resto de la producción —más del doble de lo destinado a exportación— abastece al mercado doméstico.
“Argentina está cumpliendo esa cantidad de exportación que hoy en día ya está más o menos en un 30 a 35% del total que se comercializa. El resto, que es más del doble, es para el mercado interno”, explicó.
Por ahora, la producción alcanza para cubrir ambos frentes. “Hasta ahí estamos abasteciendo bastante bien los mercados internos e internacionales”, manifestó.
Los destinos que sostienen la balanza
China, Estados Unidos y la Unión Europea concentran entre el 80 y el 90% de las exportaciones de carne argentina. El mercado chino tiene asignadas 511.000 toneladas para 2026, el mismo volumen ya comprometido para 2027.
Estados Unidos cuenta con una cuota de 20.000 toneladas, a la que durante 2026 se sumaron otras 80.000 adicionales. Para el próximo año existe una promesa de mantener ese volumen extra. La Unión Europea, por su parte, tiene adjudicadas 30.000 toneladas, con posibilidades de incorporar una cuota adicional a partir de los acuerdos comerciales con el Mercosur.
Japón asoma como otro destino con potencial. “Ya está aprobado para que ingrese la carne vacuna. Esto es muy reciente, hace unos dos meses”, contó Dangelo. El paso pendiente es que una comitiva japonesa inspeccione los establecimientos que solicitaron la habilitación para iniciar las operaciones comerciales.
La apertura de nuevos mercados y el sostenimiento de las exportaciones ganan peso en un escenario donde el consumo doméstico da señales de debilitamiento. Para Dangelo, la actividad internacional es una pieza clave para la continuidad de productores y frigoríficos, en un contexto donde la capacidad de compra de los argentinos condiciona cada vez más la demanda de carne vacuna.