El atolón donde viven 183.274 tortugas gigantes escondía una advertencia

Hace décadas se calculaba que había 100.000. Hoy los científicos contaron 183.274 tortugas gigantes en un atolón de Seychelles, pero advierten que el número estable esconde riesgos que nadie está mirando de cerca.

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El atolón donde viven 183.274 tortugas gigantes escondía una advertencia
El atolón donde viven 183.274 tortugas gigantes escondía una advertencia

Un equipo científico puso número a una de las mayores concentraciones de reptiles terrestres del planeta: 183.274 tortugas gigantes habitan en libertad en el atolón de Aldabra, un territorio insular de Seychelles, en el océano Índico. El estudio, publicado en la revista Ecology and Evolution, confirma que esa población se mantuvo estable durante varios años, aunque los investigadores advirtieron que su futuro no está garantizado.

La investigación fue encabezada por Lara B. Hillyard, de la Universidad de Exeter, y se basó en datos que la Fundación de las Islas Seychelles recolectó entre 2018 y 2022. El análisis mostró que la población se mantuvo relativamente estable entre 2018 y 2021, con un promedio estimado de 183.274 ejemplares.

El dato representa un salto frente a lo que se calculaba a fines de la década de 1990, cuando se estimaban unos 100.000 ejemplares en la zona. Los autores aclararon que la cifra de 2022 quedó fuera del promedio principal: ese año el esfuerzo de muestreo fue mucho menor y podría haber arrojado una estimación sesgada.

Qué es el atolón de Aldabra

Ubicado en el oeste del océano Índico, el atolón integra el archipiélago de Seychelles y está formado por cuatro islas principales: Picard, Grande Terre, Malabar y Polymnie. La zona tiene categoría de Reserva Natural Estricta, fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y también figura en la lista de sitios Ramsar por la relevancia de sus humedales.

Allí vive la tortuga gigante de Aldabra (Aldabrachelys gigantea), una de las especies de tortugas terrestres más grandes del mundo. Su población es uno de los principales ejemplos de megafauna insular que aún se conserva en estado salvaje.

Estos animales cumplen un rol clave en el ecosistema. Al ser herbívoros y desplazarse por ambientes distintos, inciden en la vegetación y en la dinámica de los hábitats. Su presencia sostiene procesos ecológicos que suelen alterarse cuando los grandes animales desaparecen de una isla.

Cómo llegaron a la cifra

Para calcular la población, los investigadores trabajaron con cinco años de registros de tortugas tomados por los equipos de la Fundación de las Islas Seychelles en distintos sectores del atolón y en varios tipos de hábitat.

El equipo aplicó un modelo bayesiano jerárquico de muestreo por distancias, una herramienta estadística que permite estimar la cantidad de animales y, a la vez, contemplar la posibilidad de que algunos ejemplares no hayan sido detectados durante los recorridos. Es un método especialmente útil en ambientes naturales complejos, donde la vegetación, el terreno y el comportamiento de los animales dificultan la observación.

El cálculo arrojó una población de aproximadamente 183.000 tortugas gigantes, con variaciones entre los años analizados. Los autores señalaron que la estabilidad registrada entre 2018 y 2021 es coherente con la larga trayectoria de conservación del atolón.

Dónde se concentran y qué las amenaza

El análisis también comparó la densidad estimada de tortugas según el tipo de ambiente. Los pastizales registraron las mayores densidades, seguidos por las superficies expuestas. Los matorrales mixtos abiertos también mostraron valores elevados, y las áreas arenosas presentaron números relativamente altos, aunque con mayor incertidumbre por la cantidad limitada de sectores relevados.

Esas diferencias no prueban necesariamente que las tortugas prefieran determinados ambientes. Los resultados dependen de los sectores muestreados, de la disponibilidad de los animales para ser detectados y de las condiciones en que se hicieron los relevamientos.

Pese a la estabilidad poblacional, los investigadores alertaron sobre las amenazas que enfrenta la especie: el cambio climático, las sequías y el posible aumento del nivel del mar, que puede afectar los ambientes insulares.

A eso se suma la presencia de mamíferos invasores, como los gatos asilvestrados y las ratas negras, que pueden depredar huevos y crías. Las cabras asilvestradas, que competían con las tortugas por los recursos, fueron erradicadas del atolón en 2012.

Un caso testigo para la conservación

Aldabra representa un ejemplo relevante para la conservación de especies amenazadas. Mientras las tortugas gigantes desaparecieron de numerosas islas por la explotación humana y la pérdida de hábitat, en este atolón la protección sostenida permitió conservar una población numerosa.

Los investigadores atribuyeron en parte la estabilidad y la abundancia actuales a la larga trayectoria de medidas de conservación y al control de especies invasoras. Sin embargo, advirtieron que esos esfuerzos deben mantenerse y ampliarse para reducir los riesgos futuros.

El trabajo también ofrece una referencia científica para monitorear los cambios de la población en los próximos años. Contar con estimaciones más precisas permite evaluar si las medidas de protección funcionan y detectar posibles descensos antes de que se conviertan en una amenaza mayor.

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