El audio que se autodestruye y los 36 muebles a medida: los chats que complican a Adorni
Los mensajes que revelan pagos en efectivo por 245 mil dólares y un intento de influir en un testigo clave. ¿Qué dicen los audios que se autodestruyen?
La causa contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo tras la difusión de chats, audios y conversaciones privadas con el arquitecto Matías Tabar, responsable de la remodelación de su casa en el country Indio Cuá. La Justicia analiza mensajes donde Adorni habría intentado influir en la declaración del contratista y conversaciones sobre una obra valuada en 245 mil dólares pagados en efectivo.
¿Qué contiene el celular de Tabar?
El teléfono del contratista, entregado voluntariamente a la Justicia, incluye audios, fotografías, mensajes de WhatsApp y conversaciones privadas mantenidas durante la demolición, reconstrucción y redecoración de la propiedad. Según el periodista Nicolás Wiñazki, los investigadores ya consideran acreditado que la obra costó aproximadamente 245 mil dólares, abonados mayoritariamente en efectivo y sin declarar.
La vivienda, ubicada en el lote 380 del country Indio Cuá, fue sometida a una transformación de un año que incluyó demolición, ampliación, paisajismo, carpintería a medida, nuevos sistemas de climatización y redecoración integral. Los pagos se realizaban en dólares en efectivo a proveedores, albañiles, pintores, carpinteros y contratistas. Uno de los datos que más impactó fue que el carpintero diseñó y fabricó 36 muebles a medida para la propiedad.
La conversación que preocupa a la Justicia
Los investigadores consideran que el nivel de gastos choca con el discurso público de Adorni, crítico con los salarios políticos. Entre los mensajes, uno muestra a Tabar informando un problema con un aire acondicionado: “Se puede arreglar”, sugirió. La respuesta atribuida a Adorni fue: “Dejá, Matías, compro seis aires nuevos y los mando para Indio”.
Pero lo más sensible es el contacto posterior a la citación de Tabar. Según la reconstrucción judicial, Adorni intentó comunicarse reiteradamente con el arquitecto tras la explosión del caso. En una conversación telefónica, Adorni habría dicho: “¿Cómo estás, Matías? Me imagino por lo que estarán pasando. Justamente te llamo por la declaración…”. Tabar respondió: “La familia está nerviosa. Lloran. Imaginate lo que es para nosotros todo esto”.
Luego, Adorni le adelantó que personas de “su equipo técnico” se pondrían en contacto para “ayudarlo”. Esto podría interpretarse como un intento de influir sobre un testigo clave. Tabar, preocupado, consultó con un abogado y le envió un chat: “Manu, consulté con quien nos asesora. Te pido que nadie de tu equipo me vuelva a llamar. Yo voy a declarar la verdad”.
Audios que se autodestruyen
Uno de los elementos más sensibles son los audios enviados mediante mensajes temporales de WhatsApp, configurados para autodestruirse. En uno, Adorni habría dicho: “Matías, mirá, este audio se destruye. Este tema es de alta volatilidad”. La Justicia busca determinar si existió un intento de coordinar una estrategia defensiva. Los investigadores creen que esos mensajes podrían recuperarse mediante pericias técnicas.
El teléfono contiene fotografías de la obra, comprobantes de pagos, presupuestos, conversaciones y audios. Tabar también entregó facturas, remitos y documentación comercial relacionada con las refacciones.
El otro expediente: el viaje en jet privado
En paralelo, avanza la investigación por el viaje de Adorni a Punta del Este en un avión privado financiado por el empresario Marcelo Grandio y personas vinculadas a una productora con contratos en la TV Pública. El juez Ariel Lijo aguarda nuevas pruebas y no descarta una citación a indagatoria. Se analiza el entrecruzamiento de llamadas entre Adorni, Grandio y directivos de las empresas.
La tensión crece en el oficialismo. Dirigentes como Patricia Bullrich, Luis Juez y Francisco Paoltroni reclamaron que Adorni presente su declaración jurada y explique el origen de los fondos. Hasta el momento, el jefe de Gabinete no realizó declaraciones públicas extensas sobre los chats.