El aumento de sueldo que todos festejan esconde una pérdida que ronda el 47%
Los sueldos subieron en julio y el Gobierno ya tiene su número para mostrar. Pero hay un dato que no aparece en los titulares: cuánto perdió realmente el bolsillo de los trabajadores registrados desde noviembre de 2023.
Los salarios subieron 2,8% en julio y acumularon una mejora del 21,8% en los primeros siete meses de 2026, un número que el Gobierno mostrará como señal de recuperación. Sin embargo, el poder de compra de los trabajadores registrados sigue muy lejos de la prepandemia y, en el caso de los empleados públicos, la caída del ingreso disponible llega al 46,7% desde noviembre de 2023, según el informe de Paramétrica Consultores.
En la comparación interanual, el alza general fue del 36,2%, pero el comportamiento fue dispar entre los tres grupos que mide el índice: privados registrados, empleados públicos y asalariados no registrados.
Quiénes ganaron y quiénes perdieron en el mes
Una vez más, el mayor incremento mensual quedó para el sector privado no registrado, con un 3,9% en julio. Detrás se ubicó el sector público, con el 3%, y bastante más atrás los trabajadores privados registrados, que apenas sumaron un 2,3%.
La tendencia se repite en la comparación interanual: el privado no registrado trepó 59,9%, los salarios públicos subieron 31% y los privados registrados, 29,7%. El índice general avanzó 36,2% frente a julio de 2025.
Si se mira la evolución desde diciembre de 2025, los salarios acumularon una suba del 21,8% hasta julio. Por sector, el incremento fue de 34,4% para los privados no registrados, 21,1% para el sector público y 17% para los privados registrados. Es decir, entre los trabajadores registrados, el sector público mostró una variación acumulada superior a la del privado.
La pérdida que no se recupera
Los datos oficiales indican que los salarios privados registrados están 3,4% por debajo de noviembre de 2023, 6,6% por debajo del promedio 2020-2023 y 21,3% por debajo del promedio 2012-2015.
El informe de Paramétrica Consultores midió el ingreso disponible, es decir, lo que queda después de descontar el costo de los bienes y servicios esenciales. Con la ponderación de la encuesta nacional de gastos en hogares (ENGHo) 2017/18, la pérdida alcanza al 19,9% entre los privados y trepa al 46,7% entre los empleados públicos desde noviembre de 2023.
En el caso de los trabajadores privados registrados, el ingreso disponible tocó su peor momento en abril de 2024, cuando el índice se ubicó en 75,5. Luego empezó una recuperación que llegó a un máximo de 91,7 en noviembre de ese año. Pero desde entonces la tendencia volvió a ser negativa: según el informe, el ingreso disponible de los privados cayó 12,6% desde noviembre de 2024 y cerró junio de 2026 en 80,1. Con la ponderación de la ENGHo 2004/05, el nivel se ubica en 87.
El deterioro fue todavía mayor entre los trabajadores públicos registrados. Solo en diciembre de 2023, el ingreso disponible se desplomó 38,2%. Después hubo una recuperación y el indicador alcanzó un máximo de 61,1 en agosto de 2025, pero en mayo de 2026 volvió a tocar un mínimo, en 51,3. En junio rebotó 3,9% mensual hasta 53,3, aunque permaneció 46,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
El peso de los gastos esenciales
La diferencia en los resultados también depende de la ponderación que se use para medir cuánto del ingreso se destina a los gastos esenciales. Desde noviembre de 2023, el índice de precios de estos bienes y servicios se multiplicó por más de 20, mientras que el del resto de los consumos lo hizo por más de 19.
La ENGHo 2004/05 asigna a los gastos esenciales un peso del 33,9% sobre el ingreso, mientras que la actualización basada en la ENGHo 2017/18 eleva esa participación al 40,3%. Incluso entre los trabajadores privados registrados, que tuvieron una evolución menos negativa, el ingreso disponible permanece entre 10% y 20% por debajo de noviembre de 2023, según la ponderación utilizada.
Si se toma únicamente la evolución de los últimos 12 meses y la ponderación más reciente, el ingreso disponible cayó 10,3% en el sector privado registrado y 11,9% en el público.