El autódromo de Rosario abrió la pista para algo que no es una carrera
Curvas, contracurvas y frenadas sobre el mismo circuito donde corren los TC: la ACTC puso a prueba a policías y empresas en el autódromo de Rosario, con un sistema que registra cada maniobra. Qué buscaban corregir.
La Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) desembarcó en el Autódromo Juan Manuel Fangio con una propuesta que no tiene nada que ver con las competencias: una Clínica de Manejo Seguro, la primera de este tipo que se realiza en Rosario.
La actividad se llevó a cabo este miércoles con el respaldo de organismos provinciales y municipales, y sumó la participación de personal policial de Santa Fe. También estuvieron convocadas empresas e instituciones que usan vehículos a diario en sus tareas.
Qué se practicó en la pista
El programa combinó contenidos teóricos, simulaciones y ejercicios supervisados en el circuito. La idea de fondo es simple: tomar la experiencia del automovilismo deportivo y trasladarla al tránsito de todos los días.
Los participantes trabajaron sobre conducción defensiva, maniobras en curvas y contracurvas, frenado, uso del sistema ABS, pruebas de slalom frontal y en reversa, y conducción armoniosa. Además, hicieron ejercicios en entornos controlados para reconocer situaciones de riesgo, entender cómo reacciona el vehículo y mejorar la toma de decisiones al volante.
Corregir los errores que se repiten
Diego Garay, instructor y técnico en seguridad vial, explicó que uno de los objetivos centrales es detectar y corregir los errores más frecuentes de conducción. Para eso, los vehículos cuentan con sistemas de adquisición de datos que permiten analizar cada maniobra y encontrar hábitos que conviene mejorar.
Garay también remarcó el valor de probar situaciones exigentes en condiciones controladas y con acompañamiento profesional, algo que en la calle no se puede ensayar sin riesgo.
Carlos Torres, representante de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, puso el acento en el trabajo conjunto entre la ACTC y el autódromo rosarino, y en la necesidad de dar herramientas de seguridad a los agentes policiales que cumplen tareas en la vía pública. Según planteó, la conducción defensiva, la anticipación de riesgos y el manejo con calma son claves para evitar accidentes.
El compromiso de la ACTC con la prevención
Facundo Gil Bicella, secretario general de la ACTC, destacó el compromiso de la institución con la educación y la prevención, más allá de su actividad ligada a las competencias. A través de ACTC Educación, la entidad impulsa propuestas para acercar conocimientos de conducción segura a jóvenes, organizaciones y al público en general.
La clínica busca aprovechar la infraestructura del autódromo y la experiencia de instructores especializados para ofrecer una formación práctica, donde cada conductor pueda perfeccionar sus habilidades y aprender a responder ante distintas situaciones de manejo.
Así, el escenario que habitualmente recibe a los motores del Turismo Carretera se convirtió en el punto de encuentro entre el automovilismo y la seguridad vial, con una cultura de prevención y responsabilidad compartida como objetivo para reducir los riesgos en calles y rutas.


