El aviso que recibieron los feriantes de la Plaza 25 de Mayo y que los dejó en alerta
Los feriantes esperaban seguir vendiendo como hasta ahora, pero un operativo municipal les cambió los planes: les avisaron que no pueden ofrecer productos de reventa y ahora temen quedarse sin su sustento.
Los emprendedores que instalan sus puestos en la Plaza 25 de Mayo están en vilo. Durante el operativo de inspección del viernes, varios vendedores fueron notificados de que no podrían comercializar ciertos productos, y ahora temen por sus ingresos.
Según relataron los propios trabajadores, los inspectores municipales recorrieron los puestos y les advirtieron que tenían prohibido vender artículos considerados de reventa. La medida cayó mal entre los feriantes, que aseguran que de esa actividad dependen ellos y sus familias.
“Me dijeron que me iban a levantar el puesto”
Javier, uno de los afectados, contó que la notificación le llegó durante la tarde y que lo que más cuestiona es la forma en que se enteró. “Me dijeron que necesitaban hablar y que me iban a levantar el puesto por el tema de que no puede haber reventa acá en la plaza”, relató.
El hombre aseguró que pidió explicaciones, pero que los inspectores solo le respondieron que estaban cumpliendo órdenes. El malestar crece porque, según dijo, durante los últimos meses habían contado con acompañamiento del municipio e incluso participaron de reuniones para organizar la actividad. Por eso, la medida los tomó por sorpresa.
Piden que la regla sea pareja para todos
Uno de los reclamos centrales es que, si hay restricciones, se apliquen a todos por igual. “Si realmente es así, que la ley sea ley para todos”, disparó Javier, y propuso que antes de retirar puestos se abra una instancia de diálogo.
Los emprendedores piden una reunión como las que ya tuvieron antes, para buscar alternativas. También denuncian que el control no fue parejo: según Javier, algunos vendedores fueron notificados mientras que otros que ofrecen productos similares, según su percepción, no fueron alcanzados. Eso, dijo, genera sensación de trato desigual.
El temor de Cristina: perder su mercadería
Cristina, otra de las emprendedoras notificadas, contó que su mayor miedo es que le decomisen los productos ante la falta de información clara. Parte de lo que vende lo hace ella misma, como libretas y artículos sublimados, aunque en el control algunos de esos elementos fueron considerados reventa.
“Yo los hago, los libritos”, explicó, y remarcó que necesita que le digan con precisión qué puede vender y qué no. Además, contó que su hijo de 18 años empezó a ayudarla los fines de semana para juntar plata para su viaje de egresados. Para Cristina, el emprendimiento es también una oportunidad para que los jóvenes aprendan un oficio y generen sus propios ingresos.
Una feria que ven como oportunidad
Los feriantes insisten en que la feria de la plaza es, para muchos jóvenes, una salida laboral y una puerta de entrada a proyectos propios. Javier opinó que estos espacios ayudan a mantener a los pibes lejos de situaciones de riesgo, y por eso piden que las autoridades midan el impacto de frenar la actividad.
Mientras tanto, esperan una respuesta. Entre las opciones que barajan están el diálogo, la definición de reglas claras o incluso una reubicación, si es que algunos productos no pueden venderse más en la Plaza 25 de Mayo. Los emprendedores aseguran que van a seguir de cerca las decisiones del municipio y confían en que se abra una mesa de negociación que contemple tanto las normas como la situación de quienes viven de este trabajo.