El Bajo de San Miguel de Tucumán podría convertirse en un museo a cielo abierto: el ambicioso plan de Rossana Chahla
¿Puede El Bajo de San Miguel de Tucumán convertirse en un destino turístico como La Boca? La intendenta Rossana Chahla presentó un plan revolucionario que promete transformar por completo una de las zonas más históricas de la capital. Descubrí todos los detalles de esta ambiciosa apuesta urbana.
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán presentó un proyecto integral para transformar el histórico barrio El Bajo en un polo turístico y cultural, tomando como modelo el éxito del barrio porteño de La Boca. La intendenta Rossana Chahla lidera esta iniciativa que busca revalorizar cerca de 30 cuadras, enfrentando problemas como inseguridad, acumulación de basura y falta de iluminación. La jefa municipal reconoció que el municipio no puede ejecutar el plan solo, requiriendo el apoyo del Gobierno provincial tanto en recursos como en poder de policía.
¿Qué incluye el Máster Plan municipal?
El plan, presentado junto al subsecretario de Planeamiento Urbano, Edgardo Reverso; la directora de Catastro, Guadalupe Rearte; y el subdirector de Planificación, Marcelo Beccari, contempla más de 30 líneas de intervención. Entre las acciones más destacadas figura la peatonalización de la calle Díaz Vélez, entre Benjamín Aráoz y Charcas, y del pasaje Sargento Gómez, donde se crearía el “Paseo de los Inmigrantes”.
También se prevé la semipeatonalización de ocho cuadras: las tres iniciales de 24 de Septiembre hasta la iglesia La Merced, tres cuadras de Benjamín Aráoz y dos del pasaje Charcas. Estas obras implicarían la semipeatonalización y adoquinado de 885 metros lineales, además de 280 metros totalmente peatonales.
Recuperación de espacios y comercio
El proyecto incluye la recuperación de la plaza La Madrid como espacio público central y la reorganización de 152 puestos de venta bajo la estructura de los hangares de la ex terminal, con un diseño arquitectónico unificado. Ese sector se proyecta como un “Paseo Popular” con oferta gastronómica, y se planea instalar un bodegón en una esquina con vista al parque 9 de Julio para promover un corredor gastronómico y turístico.
Otras acciones abarcan la reparación de 2.150 metros de veredas en mal estado, la ampliación de otros 1.920 metros actualmente angostos y la incorporación de nuevo arbolado en distintos puntos. También se prevé la restauración paisajística en áreas peatonales y la rotonda de Brígido Terán y Bernabé Aráoz, hoy sin forestación.
Iluminación y recuperación patrimonial
El proyecto contempla la instalación de unas 125 farolas urbanas a lo largo de 1.750 metros para reforzar la iluminación y mejorar la seguridad. Entre los puntos destacados figura la restauración del edificio de la antigua estación ferroviaria y la recuperación del ex Predio Ferial para usos comerciales, culturales, turísticos y gastronómicos.
Chahla señaló que conoce la existencia de otra propuesta para la zona elaborada por asesores del legislador José Seleme y consideró positivo coordinar esfuerzos. Mientras que ese proyecto apuntaría a una fuerte inversión privada, el plan municipal se presenta como menos oneroso, aunque abarca un territorio más amplio.
Un proyecto con visión de futuro
Al cerrar la presentación, la intendenta defendió el carácter ambicioso de la iniciativa. Sostuvo que pensar en grande permite que, aun si se concreta solo una parte del plan, el impacto será significativo. Chahla admitió en tono de humor que algunos la califican de “demasiado fantasiosa” por la magnitud de la propuesta, pero insistió en que objetivos más modestos derivarían en resultados limitados o inexistentes.
El Bajo tiene para Chahla un significado personal, ya que su familia desarrolló actividad comercial durante décadas en ese sector de la ciudad. La iniciativa busca no solo transformar urbanísticamente la zona, sino también recuperar su valor histórico y convertirlo en un atractivo turístico similar a lo logrado en el barrio de La Boca en Buenos Aires.