El balance que nadie contó: por qué las vacaciones de invierno en Salta dejaron más dudas que certezas
¿Movimiento récord o simple espejismo? Salta recibió más de 267 mil turistas, pero los empresarios confiesan que la rentabilidad sigue en terapia intensiva. Los detalles del balance que nadie te contó.
Las vacaciones de invierno en Salta terminaron con un sabor agridulce: más de 267 mil turistas llegaron a la provincia, pero el sector turístico apenas respiró. Los operadores admiten que el movimiento no logró revertir dos años de caída en la rentabilidad.
Según datos oficiales, 267.628 visitantes recorrieron Salta durante julio, con una oferta de 22.975 plazas hoteleras. La ciudad de Salta y La Caldera lideraron la ocupación con un 71%, seguidas por Rosario de la Frontera (69,2%), Cachi (63,4%) y Cafayate (62,7%). El Gobierno atribuyó el resultado a una agenda de más de 1.500 actividades y a la conectividad aérea, que movilizó 118.193 pasajeros por el aeropuerto Martín Miguel de Güemes.
¿Qué dijeron los empresarios?
Facundo Assaf, presidente de la Cámara de Turismo de Salta, calificó la temporada como “moderada” en diálogo con El Tribuno. “Fue una temporada que podemos calificar como moderada, especialmente si la analizamos dentro del contexto económico que atraviesa el país”, afirmó.
Assaf señaló que la demanda se concentró en la capital y algunos destinos puntuales, mientras que localidades como San Lorenzo, Coronel Moldes, Molinos o San Antonio de los Cobres quedaron por debajo de las expectativas. “Esto vuelve a mostrar la importancia de que los municipios fortalezcan su trabajo en materia de promoción, desarrollo de producto y articulación con el sector privado”, sostuvo.
El principal desafío, según el dirigente, ya no es la cantidad de turistas sino la rentabilidad. “Venimos de casi dos años en los que los costos crecieron muy por encima de la demanda y eso sigue afectando a las empresas”, explicó. Además, el gasto promedio de los visitantes no varió respecto del invierno anterior, lo que refleja “un visitante mucho más cuidadoso a la hora de consumir y empresas que resignaron margen para mantener la competitividad”.
Karina Peralta, de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Salta, coincidió en que el movimiento de julio fue apenas “un respiro”. La ocupación en la ciudad rondó el 67% entre el 8 y el 25 de julio, pero cayó en la última semana. En el interior, algunos puntos no superaron el 30%.
Peralta también advirtió que Salta funcionó como ciudad de paso: muchos turistas la usaron como base para viajar a otros destinos, lo que limitó el impacto local. La menor presencia de visitantes de la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana, un mercado histórico para Salta, se sintió con fuerza.
La otra mirada: optimismo con reservas
Mariana Farjat, delegada regional del NOA de la Asociación de Hoteles, fue más optimista. Dijo que la ocupación fue “muy similar al año pasado”, impulsada por eventos como el Superclásico River-Boca, el circo de Flavio Mendoza y la Fiesta del Tamal. “Todo eso traccionó para que Salta sea un destino elegido”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que la rentabilidad cayó porque “los costos de insumos subieron más que las tarifas”. Servicios como agua, luz y gas registraron fuertes incrementos, y los hoteles no pudieron trasladarlos a los precios porque “la demanda está más gasolera”. Farjat se mostró esperanzada: “Septiembre y octubre vienen con mucho movimiento de eventos”, entre ellos congresos y las Olimpíadas de Ciencias Económicas.
Cachi, el caso que rompió la regla
En Cachi, el balance fue más alentador. El director de Turismo municipal, Fabio Ortiz, informó una ocupación promedio del 75%, un número que consideró satisfactorio “teniendo en cuenta la situación general”. El clima de altura, las bodegas con vinos de extrema altura, el free tour por el casco histórico y la observación de estrellas fueron algunos de los atractivos más elegidos.
Ortiz destacó que la temporada aún no termina: en agosto llegarán turistas de Buenos Aires y del exterior para la Fiesta de la Pachamama. Además, adelantó que en octubre se realizará el primer Motoencuentro de Mujeres Motoqueras y que esperan el inicio del asfaltado de la Cuesta del Obispo, una obra “esperada por todos” que potenciará el desarrollo turístico y productivo de la zona.
¿Y el rol de Salta en la región?
Lía Rivella, presidenta de la Asociación Salteña de Agencias de Turismo, puso el foco en la conectividad aérea. “Somos los únicos en el norte con esta conectividad aérea y con la cantidad de plazas hoteleras y agencias de viajes que tenemos”, señaló. Para Rivella, Salta no solo recibe turistas, sino que funciona como un centro de distribución hacia Jujuy, Tucumán y otros destinos. “Eso nos pone en otra posición, pero también nos da muchísima responsabilidad”, concluyó.