El Ballet de San Petersburgo deslumbró en Santiago con un clásico eterno
La compañía rusa trajo a Santiago una obra cumbre de la danza mundial, pero lo que realmente pasó en el Teatro 25 de Mayo superó cualquier expectativa.
El Ballet Clásico de San Petersburgo pisó el Teatro 25 de Mayo con una versión tradicional de La Bella Durmiente, en una función que convocó a los amantes de la danza clásica. El 5 de septiembre, la compañía rusa desplegó su arte en el corazón santiagueño como parte de su gira mundial.
La puesta, que respeta la coreografía original de Marius Petipa y la música de Piotr Ilich Tchaikovsky, se estructuró en tres cuadros. Así, el público pudo apreciar la esencia de una de las obras más emblemáticas del repertorio universal.
Una gira que cruza fronteras
El espectáculo integra el World Tour 2026, una gira que lleva a la compañía por distintos escenarios del mundo. Con una producción cuidada y una puesta en escena impecable, el ballet ruso combina talento y elegancia en cada presentación.
En esta oportunidad, los primeros bailarines Ivan Oskorbin y María Tomilova lideraron el elenco, acompañados por el cuerpo de baile y bajo la dirección del maestro Kirill Safin.
La velada se vivió con una atmósfera de emoción y arte, acercando a los santiagueños una de las expresiones más prestigiosas de la danza internacional.