El bandoneón que Misiones no olvida: a 15 años de la partida de Chaloy Jara
Su bandoneón sonó en Misiones, el país y Brasil, y su nombre bautizó un escenario. Pero hay un detalle de su historia que muy pocos recuerdan: el premio que lo consagró como el primero de todos.
Salvador Chaloy Jara murió a los 80 años en un sanatorio de Posadas, tras una dolencia que lo aquejaba desde hacía tiempo. El bandoneonista, vecino histórico de Villa Sarita, dejó un legado que todavía suena en la música litoraleña.
La madrugada del 10 de octubre de 2011, alrededor de las 4, el ambiente musical de Misiones recibió la noticia que nadie quería escuchar. Chaloy Jara, uno de los nombres más respetados del litoral, se apagaba a los 80 años en un centro médico posadeño.
Un vecino de Villa Sarita con alma de bandoneón
Nacido y criado en el barrio Villa Sarita, Chaloy se casó en 1955 con Eugenia Maidana, a quien dedicó una de sus composiciones más recordadas. Con su bandoneón al hombro, recorrió escenarios de toda la provincia, del país y también de Brasil, donde llegó a vivir una década.
Su estilo lo convirtió en un referente de la música litoraleña. No era solo un intérprete: era un creador que supo ganarse el cariño de sus colegas y del público.
Premios y homenajes que marcaron su carrera
Chaloy Jara fue el primer músico en alzarse con el Premio Arandú en música regional, y también obtuvo el Mensú de Oro del Festival Nacional de la Música del Litoral. Reconocimientos que hablan de una trayectoria sólida y admirada.
Dos años antes de su muerte, en 2009, recibió un homenaje que lo inmortalizó: el escenario del Paseo Cultural La Terminal fue bautizado con su nombre. Un gesto que confirmó el lugar que ocupaba en la cultura misionera.
Las obras que lo mantienen vivo
Entre sus composiciones más conocidas se encuentran “Eugenia”, dedicada a su esposa; “A Villa Blosset”, “Corcoveando” y “Jamás te podré olvidar”. Piezas que siguen sonando y que cada tanto vuelven a recordar por qué Chaloy Jara es una leyenda del litoral.
A 15 años de su fallecimiento, su figura sigue presente en la memoria de Misiones y en cada acorde de su bandoneón.
