El barrio de pescadores que una empresa quiere vaciar: las cartas que recibieron tienen nombres de muertos
Una empresa reclama los terrenos donde vive una comunidad de pescadores junto al balneario La Florida y las familias ya recibieron cédulas para irse. Lo que pocos saben es lo que dice la ley sobre ese barrio, y hasta cuándo.
La comunidad de pescadores asentada junto al balneario La Florida, en la costanera norte de Rosario, vive días de incertidumbre. Una firma privada reactivó un expediente judicial para reclamar como propios los terrenos que esas familias ocupan desde hace décadas. Las notificaciones llegaron con nombres de personas fallecidas, menores de edad y vecinos que ya no viven allí.
Qué dicen las cédulas que recibieron
Alrededor de 40 familias comenzaron a recibir cédulas judiciales que las intiman a presentarse ante la Justicia en un plazo de tres días y a abandonar sus viviendas. En total, según los receptores, las notificaciones suman unas 157 y muchas contienen datos desactualizados.
Elsa Avip, referente del barrio, detalló que hay cédulas dirigidas a menores, a personas ya fallecidas y a vecinos que se mudaron hace tiempo. En algunos casos, ni siquiera figura el número de documento de los destinatarios.
El juicio que volvió a moverse
El expediente fue iniciado formalmente en 2017 por la firma Nevada, que afirma ser titular de los predios desde 1998. La empresa sostiene que los adquirió libres de ocupaciones residenciales, una versión que la historia del barrio contradice.
Después de años sin movimientos relevantes, el caso se reactivó este octubre. El juicio, sin embargo, está en una etapa preliminar: todavía no se habilitó la producción de pruebas ni las audiencias de conciliación obligatorias entre la empresa y los ocupantes históricos.
La ley que protege al barrio
El asentamiento figura en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap) como Villa Los Pescadores, con 105 familias relevadas en 2023 y el número identificatorio 1898. La ley 27.453, reformada en 2022, prohíbe los desalojos de las familias que residan dentro de los polígonos incluidos en ese relevamiento por un período de diez años a partir de octubre de 2022. Es decir, hasta 2032.
El Renabap fue desmantelado por la gestión nacional actual, pero la protección legal sigue vigente para los barrios ya inscriptos.
Una zona que despierta interés inmobiliario
El terreno donde viven los pescadores ganó atractivo en los últimos años, al ritmo de la revalorización de los paisajes ribereños. En la zona conviven varios proyectos: un Parque Acuático donde antes amarraban las canoas y un desarrollo inmobiliario que tiene como referentes a dos futbolistas rosarinos famosos.
La Municipalidad de Rosario proyectó en distintas oportunidades planes para reordenar el barrio o crear un mercado de pescados. La ordenanza 10.775, aprobada por el Concejo en abril del año pasado, propone una Feria Gastronómica y Cultural anual en la explanada del ingreso sur al balneario durante Semana Santa. En su texto reconoce que los primeros habitantes se asentaron hace unos 125 años, en su mayoría entrerrianos que escapaban de las crecidas del Paraná, y que las casas se fueron levantando barranca arriba a lo largo de tres cuadras entre Núñez y Vieytes.
La norma describe al barrio como una «situación jurídica irregular en cuanto a lo que respecta a datos catastrales y propiedad de los terrenos», pero reconoce su inscripción en el Renabap.
Antes, a mediados de 2024, el Ejecutivo rosarino había presentado un anteproyecto de urbanización parcial y puesta en valor de la zona. Con el nuevo Gobierno nacional que dio de baja el financiamiento para barrios populares, se especuló con costearlo con parte de un crédito de 65 millones de euros que la provincia había acordado con la Agencia Francesa para el Desarrollo. El plan incluía un nuevo espacio público sobre la avenida Carrasco, la mejora de veredas y cruces seguros, la reconversión de los puestos de pescado en un mercado de productos frescos y el mejoramiento de fachadas e ingresos vehiculares. Todo quedó en la nada: desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe señalaron que ese destino no era legalmente viable según las pautas del convenio con Francia.
Los vecinos resisten
Avip adelantó que la semana próxima harán una presentación en los Tribunales provinciales para tomar conocimiento del expediente que los acorrala y evitar quedar en desacato. Hasta ahora solo cuentan con asesoramiento provisorio de un concejal, ya que no pueden costear representaciones legales individuales.
Donde hoy se levantan las casas, recuerda Avip, antes había un bañado que sus padres y abuelos fueron rellenando para hacerlo habitable. «Fuimos acomodando y dándole forma a lo que hoy es el barrio», contó.
La mitad de los vecinos vive de la venta de lo que pesca. El resto tiene kioscos que funcionan como empresas familiares. Mudarse, si les ofrecieran hacerlo, no lo consideran una solución.