El barrio que desapareció bajo el asfalto: la increíble historia de Palihue Chico en Bahía Blanca
¿Sabías que un barrio entero de Bahía Blanca fue demolido para entubar un arroyo? Descubrí la historia de Palihue Chico y cómo sus habitantes fueron trasladados.
Hace 44 años, un barrio entero de Bahía Blanca comenzó a ser borrado del mapa. Palihue Chico, un asentamiento con casi 200 viviendas, fue demolido para dar paso a una obra que cambiaría la fisonomía de la ciudad: el entubamiento del arroyo Napostá.
El proyecto, que venía gestándose desde 1978, encontró en la villa su principal obstáculo. Las topadoras no tardaron en llegar y, en la primera semana de agosto de 1982, las casas que habían albergado a unas 200 familias fueron arrasadas.
¿Cómo nació Palihue Chico?
Los primeros pobladores se instalaron en ese rincón de Bahía Blanca durante la década de 1940. El lugar, delimitado por el arroyo Napostá y las vías del ferrocarril, ofrecía un refugio precario, sin servicios básicos, para quienes buscaban un techo.
Fue uno de los primeros barrios en ser llamados “villas miseria”, una denominación que hoy se reemplaza por “asentamientos informales”. Sus habitantes vivían en condiciones extremas, a la espera de una oportunidad.
El plan que cambió todo
La obra de entubamiento del arroyo requería liberar el terreno ocupado por la villa. La solución encontrada fue trasladar a las familias a Villa Harding Green, con un fondo provincial de dos millones de dólares para materiales de construcción.
Las nuevas viviendas se levantaron mediante autoconstrucción, un esquema que permitió a los propios vecinos ser parte del cambio. La mudanza comenzó en 1981 y se convirtió en la primera erradicación de un asentamiento de este tipo en la provincia de Buenos Aires.
El entonces intendente, Víctor J. M. Puente, supervisó el operativo de demolición y no dudó en calificar como “infrahumanas” las condiciones en las que habían vivido esas familias.
¿Qué pasó con el terreno?
Con el suelo liberado, la empresa Managua S.A. construyó el conducto de hormigón armado, que se extendió hasta la calle Casanova. Pero el espacio que ocupó Palihue Chico quedó vacío durante años, sin un destino claro.
Recién en 1999, el terreno fue rematado y adquirido por la Municipalidad. Hoy, ese lugar es el Paseo Boronat, un espacio verde que poco recuerda al barrio que alguna vez existió allí.