El barrio que se convierte en laguna con solo unas gotas: los vecinos ya no saben cómo salir de sus casas
Vecinos de General Pico advierten que con solo unos milímetros de lluvia la calle 18 se convierte en una laguna intransitable. Y con la llegada de El Niño, uno de ellos lanzó una frase que anticipa lo peor: “No vamos a poder salir de las casas”.
Los frentistas de la calle 18, entre las calles 115 y 119 de General Pico, están hartos. Cada vez que cae una lluvia leve, la arteria se transforma en una laguna que les corta el acceso a sus viviendas. La situación, que se repite desde hace tiempo, ya no es una molestia pasajera: es un problema estructural que afecta la vida diaria de las familias de la zona.
Según advirtieron los propios vecinos, basta con que se registren unos pocos milímetros de precipitación para que el agua se acumule de vereda a vereda y el tránsito vehicular y peatonal se vuelva prácticamente imposible. Los tramos más complicados son los que van entre 115 y 117, y entre 117 y 119.
Un drenaje que no funciona
El origen del inconveniente está en que el agua no escurre hacia ningún lado. No hay desagües que la absorban ni pendiente que la desplace, por lo que se forma una laguna que ocupa toda la calzada. Esto no solo impide circular: también complica el ingreso y la salida de las casas, un problema cotidiano para quienes viven allí.
Los residentes vienen reclamando una solución desde hace tiempo, pero hasta ahora no obtuvieron respuestas concretas. La preocupación crece a medida que se acercan los meses de mayores lluvias.
El Niño, una amenaza latente
Con los pronósticos que anuncian la llegada de El Niño, la inquietud se intensifica. Un frentista lo resumió con crudeza en diálogo con infopico.com: “Con la llegada de El Niño directamente no vamos a poder salir de las casas”.
El testimonio refleja el temor de que la situación actual, ya crítica, empeore cuando las precipitaciones sean más intensas y frecuentes. La calle 18 se convierte así en un punto vulnerable que podría quedar completamente anegado.
El pedido de los vecinos
Ante este panorama, los habitantes del sector solicitaron a las autoridades una intervención urgente. Piden que se realicen las obras necesarias para garantizar el correcto escurrimiento del agua de lluvia y evitar que cada episodio de precipitaciones leves se convierta en un anegamiento total.
La solución, sostienen, no puede seguir postergándose. Mientras tanto, cada vez que el cielo se nubla, los vecinos de la calle 18 miran al cielo con preocupación, sabiendo que unas pocas gotas alcanzan para alterar por completo su rutina.