El barrio tiene 9.000 familias, pero en el centro vecinal deciden menos de 50: la bronca que estalló en San Francisco de Álava
Hace años que los vecinos de San Francisco de Álava piden lo mismo y reciben la misma respuesta: excusas. Con el mandato a punto de vencer, la bronca se hizo sentir frente a la sede del centro vecinal.
Un grupo numeroso de vecinos autoconvocados se plantó frente a la sede del Centro Vecinal de San Francisco de Álava para exigir algo que consideran urgente: que se abra el padrón de socios y se convoque a elecciones antes del 10 de noviembre, fecha en la que vence el mandato de las autoridades actuales.
La protesta no fue un arrebato. Según los manifestantes, la conducción que encabeza José Luis Ochoa lleva cinco gestiones consecutivas al frente de la institución, sostenida —denuncian— por padrones cerrados y maniobras de desinformación.
Una de las referentes de la movilización, identificada como Raquel, puso el foco en el mecanismo que, según los vecinos, mantiene todo igual: empadronamientos restrictivos y asambleas que no representan al barrio.
Un barrio de 9.000 familias, decisiones de menos de 50
Los números que expusieron los frentistas son elocuentes: el barrio abarca a más de 9.000 familias, pero las definiciones del centro vecinal se toman en asambleas irregulares con menos de 50 allegados a la dirigencia actual.
La falta de respuestas, dicen, es sistemática. Empezó con excusas durante la pandemia y siguió de manera indefinida. "La comisión actual se viene autoeligiendo con un grupo muy pequeño de vecinos empadronados. Cada vez que intentamos empadronarnos hay un pretexto distinto. El mandato vence el 10 de noviembre y no hay edicto ni fecha de comisión electoral. Presentamos notas en el centro vecinal y en la Fiscalía de Estado porque queremos elecciones transparentes donde podamos votar todos los vecinos del barrio", reclamaron.
Lo que el centro vecinal no hace, lo hacen los vecinos
La falta de representación tuvo un efecto concreto en la vida cotidiana del barrio. Según contaron los frentistas, la ausencia del centro vecinal los obligó a crear agrupaciones independientes para gestionar mejoras prioritarias: seguridad, alumbrado público, mantenimiento de plazas y el trazado vial que sigue sin asfalto.
"Todo lo que tendría que ocuparse el centro vecinal lo venimos gestionando los propios vecinos de a poco. Cuando le planteamos un problema al presidente Ochoa, nos pide que hagamos las fotos, redactemos la nota y juntemos las firmas para presentarlo él como si fuera una gestión propia. Necesitamos un centro vecinal con puertas abiertas para la comunidad", señalaron.
El pedido al municipio
Los autoconvocados no solo reclaman ante la institución. También hicieron un pedido directo al intendente de la capital para que la Dirección de Relaciones Institucionales de la Municipalidad intervenga, garantice la fiscalización del proceso electoral e impida una nueva reelección sin participación de los vecinos.
Además, ya presentaron notas en la Fiscalía de Estado. El objetivo es claro: que la votación se concrete antes del vencimiento del mandato y que todos los vecinos del barrio puedan ser parte.