El barro que paralizó Vaca Muerta: la Ruta 7 quedó cortada y los petroleros tuvieron que ingeniárselas
El temporal de nieve y lluvia dejó un caos de barro en los accesos a Vaca Muerta. ¿Cómo lograron los petroleros sostener la producción? Los detalles de una operación contrarreloj.
El temporal que azotó la región dejó su huella en los accesos a los yacimientos de Vaca Muerta. La Ruta 7, a la altura de Tratayén, permaneció cortada por varias horas debido al agua acumulada en la calzada, aunque desde la madrugada de este jueves comenzó a liberarse.
La producción de hidrocarburos no se detuvo, pero los caminos de tierra arcillosa se convirtieron en un verdadero desafío incluso para las camionetas 4x4, el transporte habitual del personal petrolero. Fuentes del sector consultadas por LM Neuquén confirmaron que persiste una gran cantidad de barro en la zona cercana a Añelo.
¿Por qué se llama Sierra Barrosa?
La explicación está en la geología del lugar. Toda esa franja es de suelo arcilloso, y cuando el agua se mezcla con esa tierra se forma una masa pegajosa y compacta que complica hasta a los vehículos más preparados. "Por algo se llama Sierra Barrosa", graficó un petrolero, en referencia a uno de los yacimientos de la cuenca.
Durante las horas más críticas del temporal, incluso las camionetas 4x4 tuvieron dificultades para circular con normalidad. Los turnos petroleros, sin embargo, operaron con normalidad según pudo saber este medio.
Un fenómeno conocido, pero esta vez más intenso
Los trabajadores del sector señalan que la formación de barro tras las lluvias no es una novedad en la cuenca, pero esta vez el deterioro de varias zonas arcillosas fue mayor al habitual, en sintonía con la magnitud del temporal que afectó a toda la provincia.
El Servicio Meteorológico Nacional había anticipado valores de precipitación acumulada de entre 30 y 50 milímetros para la región, con posibilidad de que esos registros fueran superados puntualmente. En la ciudad de Neuquén, el municipio confirmó más de 24 milímetros precipitados en apenas doce horas, con una proyección que preveía superar los 30 milímetros al cierre de la jornada. Para el sector cordillerano, se pronosticaron entre 10 y 20 milímetros de lluvia y nevadas de entre 20 y 50 centímetros.
Por el momento no hay una medición oficial específica para el sector de Tratayén, dato que este medio continúa gestionando con fuentes del sector.
¿Cómo opera la industria cuando el camino se corta?
Puertas adentro, el mecanismo para sostener la operación combina prudencia y logística. Cuando un servicio no es crítico y las condiciones del camino impiden el acceso, directamente se corta el ingreso hasta que la traza se pueda transitar con normalidad. En esos casos no se releva al personal que ya está trabajando adentro: si no pueden salir, descansan su franco correspondiente y retoman la tarea.
Distinto es el caso de los servicios considerados críticos, como las operaciones de fractura, donde la empresa está obligada a garantizar que la actividad no se suspenda. El relevo de personal es innegociable: habitualmente se hace en vehículos Trafic, pero si el camino no permite que circulen, se recurre a camionetas 4x4 o al vehículo que haga falta. "La consigna es una sola: llegar", describieron las fuentes.
Los turnos en la industria petrolera son de doce horas, y las empresas se las ingenian para no parar la producción en ningún momento, garantizando al mismo tiempo la seguridad del personal. "No por nada se llama Sierra Barrosa", ironizó un petrolero consultado por este medio.
Añelo, la postal repetida del barrial
La situación se repite año a año en los alrededores de Añelo, la localidad que funciona como epicentro logístico de Vaca Muerta. Su tierra rojiza y pegajosa se transforma con cada lluvia en un barrial que complica la circulación tanto del personal petrolero como de los pobladores rurales.
Se espera que los caminos internos de la cuenca terminen de normalizarse, aunque en el sector coinciden en que la recuperación total de los tramos más afectados podría demandar algunos días más.