El bastión de Milei en Córdoba cruje: el dato que nadie esperaba en la encuesta
¿Qué pasó en Córdoba para que, por primera vez, la desaprobación de Milei supere a la aprobación en su propio bastión? El dato que marca un antes y un después en la provincia.
La provincia que fue el principal bastión electoral de Javier Milei empieza a mostrar fisuras. Según el Estudio de Opinión Pública sobre Expectativas Ciudadanas de la consultora Sicchar, por primera vez la desaprobación del presidente supera a la aprobación en Córdoba: 48% contra 46%.
El relevamiento se realizó entre el 16 y el 18 de septiembre de 2026 sobre 1.000 casos en toda la provincia (43% en Capital y 57% en el interior), con metodología mixta presencial y digital (70% y 30%) y un margen de error de +/- 3,1%.
Un humor social atravesado por la incertidumbre
El 61% de los cordobeses se manifiesta atravesado por sentimientos negativos respecto a la situación actual. La incertidumbre encabeza la nómina con el 35%, seguida por la bronca o enojo (17%), la desilusión (10%) y el miedo o angustia (8%).
Solo un 29% expresa sensaciones favorables, repartidas entre entusiasmo, esperanza y optimismo (21%) y alegría o felicidad (8%). El 7% se muestra indiferente y un 4% no sabe o no contesta.
Milei en terreno negativo por primera vez
El dato más sobresaliente del informe es el diferencial negativo que registra el presidente en la provincia. Su desaprobación trepó al 48% (25% "muy mala" y 23% "mala"), superando a la aprobación, que cayó al 46% (14% "muy buena" y 32% "buena"). Un 6% no opinó.
La caída es pronunciada: en enero de este año, la aprobación de Milei alcanzaba el 61%, lo que representa una merma neta de 15 puntos porcentuales. En imagen personal, en tanto, cosecha un 53% de valoración positiva frente a un 44% negativa.
Llaryora sostiene la línea de flotación
En contraposición con el desgaste del gobierno nacional, el oficialismo provincial mantiene su nivel de respaldo. La gestión de Martín Llaryora alcanza un 53% de aprobación (11% "muy buena" y 42% "buena"), frente a un 45% de desaprobación (28% "mala" y 17% "muy mala").
En el mapa de imágenes personales, Juan Schiaretti se consolida como el dirigente mejor valorado de la provincia con un diferencial positivo de +16% (57% positiva vs. 41% negativa). El ranking lo completan Llaryora (+14%), Milei (+9%), Gabriel Bornoroni (+6%, con un 30% que no lo conoce), Patricia Bullrich (-1%), Luis Juez (-3%), Rodrigo de Loredo (-4%) y Axel Kicillof (-34%).
El 40% que define la elección
El escenario partidario refleja paridad y fragmentación: La Libertad Avanza 19%, peronismo cordobés (Schiaretti, Llaryora, Passerini) 18%, peronismo vinculado a Natalia de la Sota 8%, Frente Cívico 4%, PRO 4%, UCR 3%, izquierda 3%, otros 1%, ninguno/independientes 36% y Ns/Nc 4%.
Sumando independientes e indecisos, existe un 40% del electorado que se percibe fuera de los partidos y se convierte en el segmento decisivo para cualquier contienda.
2027: Llaryora lidera todos los esquemas
De cara a los comicios a gobernador de 2027, Sicchar midió distintas hipótesis. En un escenario de "todos contra todos", Llaryora lidera con amplitud: 33,9%, seguido por Luis Juez (16,1%), Gabriel Bornoroni (8,2%), Rodrigo de Loredo (7,9%), Natalia de la Sota (5,8%), un candidato de izquierda (4,8%) y Aurelio García Elorrio (4,3%). El 6,9% votaría en blanco o no votaría, y un 12,1% se mantiene indeciso.
En los mano a mano, el Gobernador consolida un piso cercano al 40%: Llaryora 39,0% vs. Juez 28,2%; Llaryora 40,5% vs. Bornoroni 32,8%; y Llaryora 40,7% vs. de Loredo 21,2%.
La otra encuesta: brecha territorial y gestión municipal
En paralelo, el estudio de Zeta Comunicación Política —dirigido por Juan Cruz Gómez, realizado entre el 10 y el 18 de septiembre sobre 1.039 casos mediante sistema CAWI y con margen de error de +/- 3%— suma precisiones. Allí, la gestión de Llaryora registra un 51% de aprobación y un 46% de desaprobación, pero con una brecha territorial marcada: en el interior provincial el apoyo es de 56% positivo frente a 41% negativo, mientras que en Córdoba Capital la relación se invierte (48% positivo y 49% negativo).
Esa disparidad en la Capital se explica por la baja evaluación de la gestión del intendente Daniel Passerini, que registra un 52% de desaprobación (25% "muy malo", 27% "malo") frente a un 46% de aprobación (8% "muy bueno", 38% "bueno"). Además, un 43% de los capitalinos considera que la ciudad "está peor" desde el inicio de la actual gestión, un 40% opina que "está igual" y solo un 17% afirma que "está mejor".
A nivel provincial, un 45% señala que la situación "está igual", un 31% que "está peor" y un 24% que "está mejor".
En el informe de Zeta, la gestión de Milei aparece con diferencial positivo en Córdoba: 52% de aprobación (15% "muy bueno", 37% "bueno") contra un 46% de desaprobación (27% "muy malo", 19% "malo"). En imagen personal, el presidente marca 49% positiva y 48% negativa. El trabajo destaca la fuerte retención del votante libertario de 2023: el 67% de quienes votaron a Milei asegura que el país está "mejor", el 19% "igual" y el 14% "peor". Entre los votantes de Patricia Bullrich en las generales de 2023, un 47% opina que el país mejoró, un 36% que sigue igual y un 17% que empeoró.
Ante la consulta individual sobre quién le gustaría que fuese el próximo gobernador (2027-2031), Llaryora encabeza con un 28%, seguido por de Loredo (13%), Juez (11%), Bornoroni (9%), una figura K (8%), García Elorrio (3%), Luciana Echevarría (3%) y Agustín Spaccessi (1%), con un 24% de indecisos.
Por último, al evaluar a quién NO votaría en ningún caso para gobernador, el podio de rechazos lo lidera el propio Llaryora con un 29%, escoltado por Juez (27%), Bornoroni (13%) y de Loredo (12%), con un 19% en el segmento Ns/Nc.