El basural que no se ve desde la ruta: el día que el viento empezó a devolver la basura al campo
El basural que pusieron a mil metros de la Estancia Punta Loyola ya les comió más de 5.000 hectáreas y el viento sigue trayendo plástico hasta el pasto que comen las ovejas. Este miércoles, la Justicia los cita a una audiencia clave y el administrador pide que los vecinos sepan lo que pasa: ¿se puede frenar antes de que sea tarde?
Javier Álvarez Bento administra la Estancia Punta Loyola, a 8 kilómetros de Río Gallegos, y denunció que un nuevo predio municipal de residuos está desparramando basura sobre campos de ganadería ovina. Este miércoles habrá una audiencia clave en la Justicia.
La historia se repite, pero en otro lugar. Desde octubre de 2023, cuando la ciudad habilitó un basural a unos 1.000 metros del campo, el viento hace lo suyo: levanta bolsas, las rompe contra el alambrado y las deposita en las matas de pasto que comen las ovejas.
“Cada vez que descargan un camión, el viento tira las bolsas, lo empuja hacia arriba, las rompe, vuelan, vuelan y aterrizan acá en esta zona y se nos enganchan en las matas. No solamente nos llegan bolsas, también nos llegan botellas, latas”, relató Álvarez Bento en un video que publicó esta semana.
El administrador, que lleva 15 años en la estancia, no habla solo de la basura visible. El sol y el viento degradan los plásticos hasta convertirlos en microplásticos que se mezclan con el forraje. “Se van cayendo después al pasto y se mezclan en el pasto. Esto nos hace re mal porque después los animales comen así el bocado de pasto y hierven estos alimentos”, explicó.
Un reclamo que llegó a la Justicia
Ante la falta de respuestas por la vía administrativa, en junio de 2025 la estancia presentó una acción de amparo ambiental contra la Municipalidad de Río Gallegos. El expediente 22197/2025 quedó en el Juzgado de Primera Instancia N° 2 en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Cruz.
En septiembre de este año asumió la jueza María Belén Aguiar, designada por el gobernador Claudio Vidal tras el concurso ante el Consejo de la Magistratura y el aval del Poder Legislativo. Según pudo saber La Opinión Austral, la magistrada citó para este miércoles a la primera audiencia entre las partes.
Entre los pedidos de la presentación se incluye la realización de obras para que el predio funcione conforme al proyecto aprobado, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y la normativa vigente. También se solicitó la intervención de la Secretaría de Estado de Ambiente de Santa Cruz como tercero interesado, ya que fue el organismo que aprobó el estudio ambiental del Municipio.
Otro de los requerimientos apunta a establecer controles quincenales sobre el predio para verificar las condiciones de funcionamiento. En el marco de la causa, el fiscal Federico Heinz pidió que se intime a la Municipalidad a realizar las obras y aportar maquinarias, tecnología y recursos humanos para una operación adecuada.
La acción judicial también reclama tareas de recomposición y saneamiento de los sectores afectados, además del cese de las actividades que generan el daño ambiental colectivo.
En diciembre de 2025, Álvarez Bento había cuestionado la falta de medidas concretas: “El municipio le echa la culpa a la mala ejecución por parte de la empresa concesionaria, pero tampoco frenan ni mejoran la operación”, había señalado en referencia a la firma Nueva Santa Cruz. También había denunciado el incumplimiento del Estudio de Impacto Ambiental.
Campos que ya no se pueden usar
El impacto sobre la producción es concreto. Según el administrador, la dispersión de residuos dejó fuera de uso casi 5.000 hectáreas, más del 10% de la superficie del campo. “Perdimos casi 5000 hectáreas, es más del 10% de la superficie del campo que no podemos usar para ganadería”, afirmó.
La estancia, que vive principalmente de la ganadería ovina, también vio frenados sus planes de producción sustentable. “Nosotros certificamos proceso de bienestar animal. Estamos por certificar producción orgánica y justo nos cayeron con esta enorme idea de empezar a contaminarnos todo y nos tiraron atrás un montón de proyectos que teníamos a futuro”, agregó.
En diciembre de 2025, La Opinión Austral había documentado que unas 18.000 hectáreas estaban afectadas por la dispersión de residuos y que aproximadamente 5.500 se encontraban casi perdidas para la actividad ganadera. El impacto obligó a abandonar la actividad bovina, que llegó a contar con unas 150 madres, y a reducir la majada en al menos 1.000 ovejas.
El establecimiento tiene una larga trayectoria en la producción rural y había incorporado herramientas para preservar los pastizales naturales, como el pastoreo rotativo implementado desde 2018. La presencia de plásticos en esos espacios representa un obstáculo para sostener ese modelo.
Microplásticos en el 75,67% de las muestras
Un informe técnico elaborado en abril de 2025 por el médico veterinario Francisco Milicevic, jefe de la Agencia de Extensión Rural Río Gallegos, analizó la dispersión de residuos y sus posibles efectos sobre los animales.
El relevamiento identificó papeles, envases, recortes de cartón, fragmentos de telgopor, recipientes y restos de plástico, envoltorios de nylon, film, bolsones sintéticos, bolsas de aluminio y sachets, entre otros materiales. El documento describió una distribución en forma de pluma, condicionada por la ubicación del predio y los vientos predominantes.
El dato más alarmante surgió del análisis de 300 muestras de materia fecal de rumiantes: el 75,67% presentó contaminación con microplásticos. El informe explicó que estas partículas pueden resultar especialmente perjudiciales por sus propiedades fisicoquímicas, su baja densidad, su permanencia en el ambiente y su composición química, y que pueden confundirse con el alimento y ser ingeridas por distintas especies.
En animales de producción, el veterinario advirtió sobre bloqueos del sistema digestivo, obstrucciones intestinales, timpanismo recurrente, perforaciones, dolor, infecciones e incluso la muerte por inanición. También señaló que el impacto puede alcanzar a la fauna silvestre de la región.
El pedido a los vecinos y a las autoridades
En el nuevo video, Álvarez Bento insistió en que la ubicación del predio y la dirección de los vientos hacen que la contaminación avance hacia el interior de la estancia sin que se note desde la ruta. “Casi produce por las características del lugar donde lo pusieron y el viento la basura se nos viene para dentro del campo y no se ve desde la ruta, entonces quedamos muy solos contra este problema y la verdad que necesitamos el apoyo de los vecinos”, expresó.
Por eso pidió que la comunidad conozca lo que pasa en el establecimiento: “Necesitamos que los vecinos conozcan esta situación, conozcan que se está generando un segundo basural completamente descontrolado y otro desastre igual al que ya tenemos en la ciudad, solamente lo están multiplicando por dos”.
El reclamo también apunta a las autoridades municipales, provinciales y judiciales. “Llamamos a las autoridades que les compete esto, tanto las judiciales como las de medio ambiente provincial y municipal para que trabajemos para solucionar esto, no tiene sentido que en el 2026 se esté ocasionando este daño al medio ambiente”, concluyó.