El BCRA compra dólares a raudales, pero un número oculto preocupa a los analistas
El Banco Central no para de comprar dólares, superando los US$ 3.900 millones en 2026. Sin embargo, los números que realmente importan y que mira el FMI cuentan una historia muy diferente. ¿Qué es lo que las reservas brutas no están mostrando?
Mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumula compras de divisas por más de US$ 3.900 millones en 2026, un indicador clave que mira el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue en rojo. Las reservas netas, la verdadera medida de solvencia, permanecen en terreno negativo según todas las consultoras privadas, oscilando entre US$ 14.000 y US$ 20.000 millones por debajo del cero en la metodología del organismo multilateral.
La entidad que conduce Santiago Bausili ha tenido resultados positivos en su intervención en el mercado cambiario en todos los días hábiles del año, con la única excepción del 2 de enero. Este ritmo de compras ha impulsado las reservas brutas internacionales, que este miércoles alcanzaron los US$ 43.832 millones, con un incremento de US$ 2.665 millones desde el inicio del año.
¿Por qué las compras no se traducen en acumulación?
Expertos de la consultora Outlier explican la paradoja: existe una clara diferencia entre comprar dólares y acumular reservas netas. “Básicamente, en el medio están los pagos”, señalaron. Mientras el país no refinancie los vencimientos de capital en moneda extranjera que están fuera del BCRA, será muy difícil que el organismo logre una acumulación sólida.
Esta dinámica quedó en evidencia a fines del año pasado, cuando la Argentina incumplió por un amplio margen la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI. La entidad crediticia aún debe perdonar esa falta en la segunda revisión del programa económico, que todavía no ha concluido.
El BCRA no publica oficialmente la cifra de reservas netas, por lo que los analistas deben inferirla a partir de otros datos públicos, como la planilla de liquidez en moneda extranjera. Esta falta de transparencia genera diferencias en los cálculos, pero todas las estimaciones convergen en un resultado negativo.
Las estimaciones privadas: un panorama complejo
Según el cálculo de la consultora PPI, al 18 de marzo las reservas netas se ubicaban en números rojos por US$ 2.950 millones. Este resultado se vio impactado negativamente por la reciente caída en la cotización internacional del oro, un activo clave dentro de las reservas. “En lo que va de marzo, la caída acumulada en la valuación del oro ya ronda los US$ 1.307 millones”, detalló la firma.
Outlier, que incluye en su análisis los desembolsos del FMI, ofrece una perspectiva más amplia. Su informe revela que las reservas netas llegaron a un terreno levemente positivo (US$ 288 millones) a fines de febrero, impulsadas por las compras y la revalorización del oro. Sin embargo, ese respiro fue efímero.
“En el acumulado del primer bimestre el deterioro de las reservas netas fue de casi US$ 1.400 millones, producto de los pagos de deuda, principalmente a los bonistas a principios de enero de 2026”, explicó la consultora. Para marzo, el indicador volvió a ser negativo, en aproximadamente US$ 1.281 millones, afectado por el pago de US$ 1.000 millones correspondientes al Bopreal, la baja del oro y pagos netos a organismos internacionales por unos US$ 500 millones.
Por su parte, GMA Capital ubicó las reservas netas en torno a los -US$ 1.194 millones a precios de mercado. Los analistas de esta firma advirtieron sobre las consecuencias de esta situación: “En ausencia de acceso al financiamiento externo, el Tesoro continúa dependiendo del Central para afrontar vencimientos y profundiza el sesgo contractivo”.
Este escenario, según GMA Capital, no solo condiciona la macroeconomía local, sino que también “limita la mejora en la percepción internacional sobre Argentina”. La tensión entre la necesidad de cumplir con los compromisos externos y la de fortalecer las reservas define el delicado equilibrio de la política económica actual.