El BCRA volvió a romper un piso clave: por qué esta vez el dólar no se movió
El BCRA volvió a superar los u$s50.000 millones sin que el dólar mayorista se mueva, y ya acumula compras que superan todo agosto y septiembre. Para quienes siguen de cerca el mercado cambiario, la pregunta es qué pasará con el precio en las próximas semanas: hay tres factores que podrían cambiar el escenario.
Las reservas internacionales brutas del Banco Central superaron otra vez los u$s50.000 millones tras una nueva jornada de compras oficiales y un empujón del oro y las principales monedas. El stock subió u$s318 millones hasta los u$s50.040 millones, recuperando lo perdido el miércoles, cuando había cortado una racha de nueve ruedas consecutivas al alza.
La recomposición tuvo dos motores. Por un lado, el BCRA adquirió u$s182 millones en el mercado oficial, su segunda mayor compra de octubre, y estiró a 13 las jornadas seguidas con saldo positivo. En lo que va del mes acumula u$s914 millones, con un promedio diario de u$s91 millones que multiplica por más de cuatro los u$s22 millones de septiembre. En el año, las adquisiciones llegan a u$s15.482 millones.
Por el otro, las cotizaciones internacionales jugaron a favor, algo que no había ocurrido la rueda anterior. El oro avanzó 0,60% y aportó unos u$s140 millones, mientras el índice dólar retrocedió 0,57%. El euro y la libra se apreciaron 0,56% y 0,65% respectivamente, y el yuan y el yen también ganaron terreno frente al billete estadounidense.
Una intervención que absorbió más de un tercio del mercado
El dato que llamó la atención fue la proporción de la compra oficial sobre el volumen operado. El BCRA se quedó con cerca del 36% de los u$s510,7 millones negociados en contado, una cifra inusualmente alta que podría explicarse por liquidaciones puntuales de divisas, como las provenientes de obligaciones negociables. Aunque no se confirmó ninguna operación específica, el resultado dejó en evidencia una oferta capaz de abastecer tanto a la demanda privada como a la autoridad monetaria.
Ese equilibrio fue clave para que el dólar mayorista cerrara sin cambios en $1.513. La cotización había arrancado en $1.515,50, pero la mejora gradual de la oferta genuina revirtió el avance y llevó los precios hasta un mínimo de $1.512 antes de volver al mismo nivel del miércoles. En la semana, el mayorista acumula una baja de $4 y se ubica en valores de mediados de septiembre, todavía a un 22,61% del techo de la banda cambiaria.
Qué pasó con el MEP, el blue y los futuros
La calma se replicó en los tipos de cambio alternativos. El dólar MEP retrocedió 0,20% hasta $1.532,15, mientras que el contado con liquidación cedió 0,09% a $1.611,78. El blue, por su parte, bajó 0,32% y cerró en $1.545, con una brecha de 2,12% respecto del mayorista.
En el mercado de futuros se negociaron u$s444 millones y la curva retrocedió 0,13% en promedio, revirtiendo las subas de la jornada previa. Los contratos de octubre y noviembre cedieron 0,06% y 0,09%, y los de diciembre y enero, 0,15% cada uno. Con esos movimientos, la depreciación implícita quedó en 1,74% mensual para octubre y 1,77% para noviembre, equivalentes a tasas anualizadas de 20,91% y 21,24%. En otras palabras, el mercado no anticipa una aceleración del tipo de cambio. La evolución de las tasas en pesos será determinante para saber si el rendimiento de las colocaciones en moneda local sigue compensando ese riesgo.
Qué puede sostener la acumulación de reservas
El saldo de la jornada deja una señal para las perspectivas cambiarias: el BCRA logró engrosar las reservas por encima de los u$s50.000 millones sin que el mayorista se moviera, y las compras de octubre ya superaron los registros completos de agosto y septiembre. La pregunta que queda abierta es cuánto de esa oferta responde a flujos sostenidos y cuánto a liquidaciones extraordinarias.
En ese contexto, el regreso del Tesoro al mercado suma otro elemento. Según PPI, el organismo compró u$s50 millones el 7 de octubre, su primera adquisición directa desde mayo, lo que mostró que el sector público también encontró espacio para demandar divisas sin alterar las cotizaciones.
Para los próximos meses, Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, identifica tres factores que podrían sostener la acumulación: la estacionalidad favorable, el aumento estructural de la oferta del sector energético y las liquidaciones de deuda corporativa y provincial. El BCRA estima que todavía quedan unos u$s4.600 millones por liquidar, y el Gobierno proyecta llevar las compras anuales a aproximadamente u$s19.438 millones en diciembre.
Sin embargo, que esos dólares estén disponibles no garantiza que todos terminen sumándose a las reservas. Desde Grupo SBS plantean que será clave el equilibrio entre el saldo comercial, el financiamiento externo y el crédito en dólares, por un lado, y la formación de activos externos, las importaciones y el giro de dividendos, por el otro. La continuidad de las compras dependerá, entonces, tanto de la magnitud de la oferta como de la demanda privada y de las necesidades financieras del sector público. La estabilidad del mayorista allana el camino, pero el desafío será convertir los ingresos actuales en una acumulación sostenida, capaz de compensar futuros pagos de deuda y otros movimientos que afectan las reservas.