El bebé llegó intubado desde Reconquista y los médicos del Alassia hicieron algo que nunca se había hecho en Santa Fe

Emiliano llegó al Alassia con solo ocho días de vida y la mandíbula tan retraída que no podía respirar solo. Un equipo santafesino decidió hacer algo que nunca se había intentado en la provincia. El final de esta historia es el que nadie esperaba.

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El bebé llegó intubado desde Reconquista y los médicos del Alassia hicieron algo que nunca se había hecho en Santa Fe
El bebé llegó intubado desde Reconquista y los médicos del Alassia hicieron algo que nunca se había hecho en Santa Fe

Un equipo del Hospital de Niños Orlando Alassia realizó por primera vez en la salud pública santafesina una cirugía de distracción osteogénica mandibular en un recién nacido. El paciente, un bebé llamado Emiliano, había llegado derivado desde Reconquista con una malformación congénita que le obstruía la respiración. La intervención evitó una traqueostomía y un traslado a Buenos Aires.

Emiliano tenía apenas ocho días de vida cuando fue derivado a Santa Fe. Los médicos de Reconquista ya habían detectado la secuencia de Pierre Robin, una anomalía poco frecuente en la que la mandíbula no termina de desarrollarse y queda retraída. Esa posición empuja la lengua hacia atrás y bloquea el paso del aire.

Al ingresar al Alassia, el bebé estaba intubado. Hasta ahora, los casos de esta complejidad tenían dos caminos: practicar una traqueostomía —con las secuelas que deja— o derivar al paciente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el único centro que concentraba este tipo de operaciones.

Una técnica que el hospital venía entrenando en silencio

El cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta estuvo a cargo del procedimiento, junto al diagnóstico previo del neumonólogo endoscopista Walter Weidmann y un equipo interdisciplinario. Según contó Pucheta, el hospital ya venía preparándose para dar este paso.

"El paciente nos llega al Hospital de Niños, Endoscopía lo evalúa y sugiere la posibilidad de hacer este tipo de intervenciones. Nosotros veníamos ya hace un tiempo entrenándonos en esta técnica. Se habló con la mamá, se le contó qué era lo que podíamos hacer desde acá y ella decidió apostar a realizarla", relató el especialista.

La secuencia de Pierre Robin se caracteriza por una mandíbula "muy pero muy chiquitita, muy en retroposición", explicó Pucheta. Esa condición altera el flujo de aire y exige una intervención quirúrgica de urgencia.

Prótesis a medida y cuatro días de logística

El hospital contaba con el instrumental quirúrgico de base, pero este tipo de operaciones requiere prótesis y dispositivos diseñados específicamente para la anatomía de cada paciente. Conseguirlos no fue sencillo.

"Lo que no tenemos en stock son las prótesis, porque son individualizadas para cada paciente. Por suerte, dentro del ámbito público contamos con el apoyo no solo del hospital, sino también el apoyo ministerial del Gobierno provincial, que nos posibilita comprar este tipo de prótesis que son extremadamente caras. Las obtuvimos en cuatro días, un tiempo récord", destacó el cirujano.

La operación se realizó cuando Emiliano tenía 20 días de vida. El procedimiento consistió en una osteotomía —un corte en el tejido óseo de la mandíbula— y la colocación de un tutor a cada lado. Ese dispositivo se activa día a día para estirar el hueso un milímetro por jornada y adelantar la mandíbula, ampliando así la vía aérea.

La mano que ocultó el diagnóstico en las ecografías

La malformación suele detectarse en los estudios prenatales, pero el caso de Emiliano tuvo una particularidad que demoró el diagnóstico. En todas las ecografías que le habían hecho, el bebé tenía su manito apoyada sobre la mandíbula, lo que impidió ver la malformación.

"Queremos visibilizar esto para que, ante la sospecha en ecografías prenatales, podamos recibir a los pacientes con anticipación e iniciar la logística con tiempo", señaló Pucheta.

Hoy respira y come sin asistencia en su casa

La evolución fue favorable. El bebé respira por sus propios medios desde hace varias semanas, se alimenta sin sonda y ya fue dado de alta. "Tiene una calidad de vida normal. Él ya está en su casa desde hace algunas semanas y solo regresa al hospital para sus controles de rutina e ir viendo el aumento de peso", confirmó el profesional.

El cirujano también subrayó el trabajo de las distintas áreas del Alassia: Neonatología, Enfermería, instrumentación quirúrgica, el Centro Quirúrgico y un servicio de Anestesiología clave para dormir a un recién nacido. "El hospital tiene una sensibilidad social enorme y un recurso humano muy valioso. Estamos muy alegres por esta primera experiencia y preparados para cuando tengamos otra oportunidad", cerró.

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