El billete que desafía la ley: la cara de Trump a punto de llegar al dinero de EE.UU.
El Departamento del Tesoro ya tiene los diseños y busca una excepción legal. ¿Logrará esquivar la prohibición histórica?
El gobierno de Estados Unidos impulsa un billete de 250 dólares con la imagen de Donald Trump para conmemorar los 250 años de la Independencia, pero una ley histórica lo prohíbe. La Casa Blanca ya tiene los diseños listos y busca una excepción en el Congreso.
La iniciativa del Departamento del Tesoro choca contra una barrera legal que impide que personas vivas aparezcan en la moneda de curso legal. Para sortearla, el representante republicano Joe Wilson presentó un proyecto que exceptúa a los presidentes de Estados Unidos.
¿Qué dijo el secretario del Tesoro?
Scott Bessent confirmó este jueves en conferencia de prensa que el Gobierno ya se prepara. “En estos momentos hay una propuesta de ley para modificar el primer requisito, de modo que una persona viva, Donald J. Trump, pueda aparecer en el billete”, explicó. Y agregó: “En el Tesoro hemos preparado todo con antelación por si se aprueba la ley, pero nos ceñiremos a la ley”.
La interna por los diseños
Según reveló The Washington Post, el tesorero nacional Brandon Beach presionó a la Oficina de Grabado e Impresión (BEP) para acelerar los tiempos. La directora del área, Patricia Solimene, resistió y fue desplazada de su cargo contra su voluntad. Un asesor asumió el control de facto de la oficina.
Beach entregó bocetos que incluyen un retrato de Trump, el logo del aniversario patrio y la propia firma del mandatario. El artista británico Iain Alexander, autor del diseño, afirmó haber charlado del tema con el presidente.

Monedas especiales y otros homenajes
Mientras el Congreso define la suerte del billete, la administración ya autorizó una moneda conmemorativa con la imagen de Trump, que queda fuera de la prohibición. Justificaron la medida con el antecedente de 1926, cuando Calvin Coolidge apareció en una moneda de medio dólar por los 150 años del país.
Además, el gobierno colocó carteles gigantes con el retrato presidencial en el Departamento de Justicia y otras dependencias federales. También nombró nuevos integrantes en la junta directiva del Kennedy Center e intentó agregar el nombre de Trump al recinto, aunque ese cambio ya es impugnado en la Justicia.