El bioquímico acusado de encerrar a su familia: lo que ahora definirá el futuro de sus tres hijos
Vecinos denunciaron el aislamiento extremo de los chicos y la Justicia intervino. Ahora, con la madre internada y el bioquímico imputado, la declaración de los hijos y las pericias definirán si los hermanos siguen juntos o si otra familia los recibe.
La investigación contra Miguel Edgardo Battista, el bioquímico señalado por mantener cautiva a su familia en una vivienda de Esquel, avanza sobre un eje central: la declaración de su esposa y de sus tres hijos, de 19, 17 y 13 años. La causa busca confirmar la denuncia de que el grupo habría vivido encerrado durante unos cuatro años en una casa de dos plantas, ubicada en el Pasaje La Cascada al 600.
Los chicos se encuentran estables. Su madre, en cambio, continúa internada en el área de Salud Mental del Hospital Municipal. La Justicia aguarda los resultados de las pericias a la familia para definir las próximas medidas de protección.
El allanamiento que destapó el caso
El caso salió a la luz el jueves, cuando el Ministerio Público Fiscal y la Policía de Chubut allanaron la propiedad. Fuentes cercanas a la investigación indicaron que la primera evaluación visual no detectó signos de desnutrición en los chicos, ni existía sospecha de que los estuvieran.
En la casa había alimentos. Según relataron vecinos, cada dos semanas llegaba un auto particular a dejar cajas con comida. Esas cajas todavía se observan en el frente y en el fondo de la propiedad.
Los investigadores también señalaron que la mujer no tiene familiares cercanos ni conocidos en la zona, un dato que deberá contemplarse al momento de definir su acompañamiento.
Qué pasará con los tres chicos
Por el momento, los tres chicos quedaron al resguardo del Servicio de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Esquel. Si bien la hija mayor ya tiene 19 años, también es acompañada por el organismo para evitar que los hermanos sean separados en esta primera etapa.
Otra de las posibilidades es encontrarles una familia que pueda recibirlos, aunque esa decisión depende de las áreas específicas que intervienen y del estado de salud mental de cada uno.
La denuncia que inició todo
El caso empezó el 10 de octubre con una denuncia de vecinos preocupados por el aislamiento extremo y la falta de contacto social de los menores. Diez días después, tras varios intentos de la Policía Comunitaria, intervinieron el Servicio de Protección de Derechos y el Equipo Técnico Interdisciplinario. Battista les negó el ingreso y los profesionales elaboraron un informe de riesgo urgente.
Ante esa situación, solicitaron un allanamiento urgente y el arresto de Battista. El hombre está imputado por presunta privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. La Fiscalía deberá avanzar con las pericias y las declaraciones testimoniales.
La procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato, por su parte, señaló que también será necesario realizar una evaluación psiquiátrica al acusado para establecer si es imputable.
