El bloqueo que desató el temporal en Neuquén y Río Negro: por qué la lluvia no da tregua
Parecía que el temporal ya había dicho todo, pero el mecanismo que lo mantuvo activo durante días sigue teniendo coletazos: hay dos períodos de tormentas previstos y una advertencia que no conviene pasar por alto.
El temporal de lluvias intensas e inundaciones repentinas que azotó al norte de la Patagonia no fue un capricho del clima. Detrás de los días de inestabilidad que complicaron a buena parte de Neuquén y al centro-oeste de Río Negro hubo una configuración atmosférica muy particular que se mantuvo firme durante jornadas.
El meteorólogo Enzo Campetella desmenuzó el mecanismo que dio origen al fenómeno y explicó cómo se combinaron los distintos sistemas para generar el temporal.
La pieza clave: un bloqueo atmosférico
«La pieza central de este fenómeno fue un bloqueo atmosférico, un escenario que dificulta el desplazamiento habitual de los sistemas de presión», señaló el especialista.
Según detalló, sobre el océano Atlántico se instaló un centro de alta presión que empujó aire húmedo de manera constante hacia la región. Al mismo tiempo, una baja presión en el Pacífico y una vaguada en altura aportaron las condiciones para que ese aire húmedo ascendiera.
A ese cóctel se sumó el relieve. «La cordillera de los Andes actuó como una barrera para potenciar el ascenso y la condensación de la humedad contra el relieve», explicó Campetella.
Dos períodos de tormentas antes de la calma
El patrón principal empieza a desarmarse, pero la vuelta al buen tiempo no será inmediata. El pronóstico anticipa dos tramos de inestabilidad antes de una mejora general.
El primero se desarrollará este lunes por la tarde, con tormentas que se distribuirán en forma paralela a la cordillera. El centro y oeste de Neuquén, la zona cordillerana de Río Negro y algunos puntos de Chubut y Santa Cruz serán los sectores alcanzados.
El segundo período está previsto entre la noche del martes y el miércoles. En esa ventana, el foco de las tormentas se correrá hacia el Valle Medio y, con mayor fuerza, hacia el este de Río Negro.
Qué pasará después y por qué hay que seguir atentos
La tendencia indica que el bloqueo atmosférico perderá intensidad de a poco hacia mitad de semana. Eso permitirá el regreso de condiciones más tranquilas y del sol.
Sin embargo, los expertos remarcan que la mejora no borra los riesgos de un día para otro. Las lluvias que se esperan en las próximas horas caerán sobre suelos ya saturados de humedad y con ríos y lagos con caudales elevados, por lo que recomiendan mantener la precaución en las cuencas cordilleranas.